Archivo - Glaucoma - CARLA J. SIEGFRIED - Archivo
MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
Perder visión por glaucoma suele vivirse como algo silencioso: la presión dentro del ojo va subiendo poco a poco, sin dolor, hasta que los daños son irreversibles. Los tratamientos actuales se centran en bajar esa presión, pero incluso así hay personas que terminan perdiendo vista. Lo que ocurre exactamente en el “sistema de desagüe” del ojo seguía siendo, en buena parte, una caja negra para la ciencia.
UN ‘EQUIPO DE LIMPIEZA’ INMUNITARIO EN LAS TUBERÍAS DEL OJO
Una nueva investigación de la Universidad de Duke (Estados Unidos) publicada en la revista 'Immunity', revela que un conjunto especializado de células inmunes actúa como equipo de limpieza, lo que apunta a un nuevo objetivo prometedor para terapias para prevenir una de las principales causas de ceguera.
Estas células inmunitarias, conocidas como macrófagos residentes, viven en los tejidos de drenaje del ojo. Hasta ahora, se desconocía su función en el control de la presión ocular.
Cabe recordar que cuando el sistema de drenaje del ojo se obstruye, la presión aumenta y causa daños. Esta presión puede provocar glaucoma y pérdida de visión.
"La única forma en que podemos tratar el glaucoma es bajando la presión ocular, pero aún tenemos pacientes que quedan ciegos a pesar de los tratamientos actuales", plantea Katy Liu, autora principal del estudio y profesora adjunta en el Departamento de Oftalmología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke. "Esta investigación nos ayuda a comprender el papel del sistema inmunológico en la regulación de la presión ocular", declara Liu.
En el estudio, los investigadores rastrearon macrófagos residentes marcados con fluorescencia en ojos de ratones. Al eliminar selectivamente estas células, el drenaje ocular se obstruyó, se acumuló líquido y aumentó la presión ocular.
"Nuestros hallazgos demuestran que los macrófagos residentes son esenciales para mantener una presión ocular saludable", expone Liu. "La alteración de este sistema puede contribuir directamente al desarrollo del glaucoma".
Este descubrimiento podría impulsar el desarrollo de futuros tratamientos para el glaucoma. El siguiente paso es investigar la identificación de estos macrófagos residentes en el tejido ocular humano.
"Ahora tenemos un objetivo específico para desarrollar nuevas terapias que puedan normalizar la presión ocular y detener la pérdida de la visión, a diferencia de los medicamentos actuales que no atacan la fuente de la enfermedad", finaliza W. Daniel Stamer, autor correspondiente, profesor distinguido de Oftalmología Joseph AC Wadsworth y covicepresidente de Investigación en Ciencias Básicas.