MADRID 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
El 15 por ciento de los adultos españoles padece enfermedad renal crónica (ERC) y muchos de ellos no lo saben, según el jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Ruber Internacional, Ramón Delgado Lillo.
Delgado Lillo, con motivo del Día Mundial del Riñón, que se celebra el 12 de marzo, ha explicado que esta enfermedad silenciosa no da síntomas hasta "fases avanzadas". "Muchos pacientes no presentan síntomas hasta estadios avanzados, cuando el daño ya es significativo", ha detallado.
La ERC reduce de forma gradual la capacidad de los riñones para filtrar la sangre y afecta a más del 10 por ciento de la población mundial, lo que equivale a más de 800 millones de personas. En España, una de cada siete personas la padece y es más frecuente en hombres, personas mayores y pacientes con enfermedades cardiovasculares. En 2016, era la decimosexta causa de muerte en el mundo, y según las previsiones, en 2040 podría situarse entre las cinco primeras causas de años de vida perdidos.
En la última década, los casos avanzados y los pacientes que requieren tratamiento renal sustitutivo han aumentado un 30 por ciento en España. "Si no actuamos con estrategias claras de prevención y diagnóstico precoz, la enfermedad renal crónica seguirá creciendo y tendrá un impacto sanitario y social cada vez mayor", ha advertido el nefrólogo.
En las primeras fases de la enfermedad no se suelen dar señales claras. Cuando aparecen síntomas como fatiga, pérdida de apetito, náuseas, hinchazón en piernas, picor, alteraciones del sueño o cambios cognitivos, el deterioro renal suele estar avanzado. La ERC se diagnostica cuando existen alteraciones en la estructura o función renal durante más de tres meses. Aun así, basta con dos pruebas básicas para detectarla. Un análisis de sangre para estimar el filtrado glomerular y un análisis de orina para medir la presencia de albúmina.
SISTEMA RENAL, CARDIOVASCULAR Y METABÓLICO
La hipertensión y la diabetes tipo 2, que es la principal causa de ERC en España, están estrechamente relacionadas con el deterioro renal. Las personas con ERC tienen un riesgo cardiovascular "muy elevado", de hecho, más del 77 por ciento de los pacientes presenta un riesgo cardiovascular muy alto, y entre el 42 y el 53 por ciento de quienes padecen insuficiencia cardíaca también tienen enfermedad renal crónica.
"El principal reto es concienciar a la población y facilitar el acceso al cribado en personas con factores de riesgo: mayores de 60 años, hipertensos, diabéticos o pacientes con antecedentes cardiovasculares", ha insistido Delgado Lillo.
Las campañas de cribado realizadas en distintas ciudades españolas han puesto de manifiesto que "un número importante de personas presenta indicios de enfermedad renal sin ser consciente de ello".
"La enfermedad renal crónica se puede detectar de forma precoz y, si actuamos a tiempo, podemos frenar su progresión y reducir complicaciones. No debemos esperar a que aparezcan los síntomas", ha concluido el especialista.