MADRID, 23 Feb. (EDIZIONES) - El sedentarismo se ha convertido en uno de los mayores enemigos silenciosos de nuestra salud, con un impacto directo no sólo en el corazón o en los músculos, sino también en el cerebro. Así lo explica el neurocientífico José Luis Trejo, director del Grupo de Estilo de Vida y Cognición en el Instituto Cajal del CSIC, quien en el libro '¿Qué sabemos de? El cerebro en movimiento' (CSIC-Catarata) detalla cómo la actividad física regular aumenta la capacidad cognitiva, potencia la conexión entre neuronas, mejora el estado de ánimo y estimula la irrigación sanguínea cerebral.