Archivo - Mujer con asma. - ANTONIOGUILLEM/ ISTOCK - Archivo
MADRID 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
La alergóloga Mar Fernández Nieto, especialista del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, ha pedido más investigación en las diferencias del asma según el género, teniendo en cuenta que algunos estudios apuntan que las mujeres llegan a representar hasta el 60 por ciento de los pacientes con asma grave.
"En estos temas, como en otros, existen todavía pocos estudios de calidad que permitan abordar un manejo terapéutico verdaderamente personalizado con evidencia científica", ha aseverado durante la III Jornada 'Asma y Mujer', que ha reunido a especialistas y pacientes en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz.
En este encuentro, los expertos han señalado que el asma puede desarrollarse en ambos sexos, pero que su evolución y gravedad presentan diferencias relevantes entre hombres y mujeres, como resultado de factores biológicos, hormonales y sociales.
Durante la infancia, el asma es más frecuente en hombres, pero la tendencia cambia a partir de la pubertad, cuando el porcentaje de mujeres con asma pasa a ser superior. El asma grave supone entre el cinco y el 10 por ciento de todos los casos, y en algunos estudios las mujeres llegan a representar hasta el 60 por ciento de estos pacientes.
A modo de ejemplo, se ha comentado que, en la Comunidad de Madrid, el 83 por ciento de las personas fallecidas por asma en 2021 eran mujeres, lo que pone de relieve el impacto que esta patología puede tener en la población femenina.
DIFERENCIAS CON BASE BIOLÓGICA
La doctora Fernández Nieto ha explicado que las diferencias clínicas entre sexos tienen una base biológica. "Existen diferencias en el desarrollo del pulmón y de las vías respiratorias entre varones y mujeres que inicialmente favorecen la aparición del asma en los varones, pero que posteriormente, con los factores hormonales, se polarizan hacia las mujeres", ha apuntado.
Respecto al impacto de las alteraciones hormonales, la experta ha indicado que entre el 11 y el 40 por ciento de mujeres asmáticas ven agravados sus síntomas respiratorios durante el ciclo menstrual, mientras que hasta un 18 por ciento de las embarazadas afirman que la patología empeora durante la gestación, cifra que puede alcanzar el 50 por ciento en los casos de asma grave.
En paralelo, comorbilidades como la poliposis nasal, la obesidad, los trastornos del sueño o el reflujo gastroesofágico pueden agravar el asma en determinadas etapas de la vida de la mujer.
Por otra parte, también impactan en las mujeres con asma aspectos sociales y laborales, como el trabajo nocturno o a turnos. La evidencia científica reciente indica que la alteración de los ritmos circadianos puede tener efectos relevantes sobre la salud respiratoria y diversos estudios epidemiológicos han observado una mayor incidencia de asma en mujeres trabajadoras nocturnas, probablemente relacionada con la alteración del reloj biológico, cambios hormonales y un estado proinflamatorio sistémico.
Estos hallazgos sugieren que la desregulación del ritmo circadiano podría influir en la evolución de la enfermedad, aunque los especialistas coinciden en que aún son necesarios más estudios que permitan confirmar su impacto clínico y orientar estrategias preventivas.
IMPACTO EN SALUD MENTAL
La salud mental de las pacientes de asma también se puede ver afectada. Según la evidencia científica, la mitad de las mujeres con asma grave padecen depresión y ansiedad.
Las pacientes con enfermedades respiratorias crónicas presentan además una peor percepción del control de la patología, mayor impacto en su calidad de vida y una mayor carga de comorbilidades, incluso cuando los parámetros funcionales respiratorios son comparables a los de los hombres.
Durante la jornada, los pacientes han trasladado preocupaciones relacionadas con el temor a los efectos secundarios de los tratamientos, especialmente en mujeres en edad fértil por el posible impacto durante el embarazo. Otro de los aspectos que genera más consultas es la necesidad de comprender el asma como una enfermedad crónica que requiere tratamiento de mantenimiento diario, incluso cuando los síntomas parecen estar controlados.
En este foro también se ha presentado el segundo libro sobre 'Asma y Género', una obra editada por el Observatorio de Salud. La publicación aborda por primera vez el impacto de las enfermedades respiratorias crónicas en la mujer y cuenta con un prólogo escrito por la doctora Fernández Nieto.