MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) - La boca seca puede afectar de forma directa a funciones básicas como hablar, masticar o tragar, y favorecer la aparición de caries, infecciones orales, halitosis, alteraciones del gusto o molestias persistentes en las mucosas, impactando de manera clara en el bienestar y en la vida cotidiana, según el odontólogo y director del Máster de Gerodontología, Pacientes Especiales y Medicina Oral de la Universidad Internacional de Cataluña, Víctor Gil Manich.