MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) - Un organismo inesperado podría tener las respuestas a por qué seguimos comiendo aun estando saciados, a o los antojos de dulce o salado, según una nueva investigación neurocientífica de la Universidad de Delaware (Estados Unidos). En concreto, ha describe en un artículo publicado en 'Current Biology' una red neuronal en el cerebro de las moscas de la fruta que representa un paso muy temprano en el proceso de decisión del cerebro, minuto a minuto, sobre si vale la pena comer un alimento específico. "Nuestro objetivo es comprender cómo el cerebro asigna valor: por qué a veces comer algo es gratificante y otras veces no", define Shao.