MADRID, 2 (EDIZIONES)
Nariz taponada, secreciones que no dan tregua, o flemas difíciles de expulsar: la mucosidad puede convertir un catarro en una molestia persistente. Pero, antes de buscar un remedio, conviene distinguir dónde se acumula. La neumóloga Jessica González, de la SEPAR, y la médica