MADRID, 9 Ene. (EDIZIONES) - Televisores, ordenadores, routers, consolas, o móviles forman parte de nuestra vida diaria y permanecen encendidos durante horas en casa. Lo que muchos desconocen es que estos dispositivos, al igual que los sofás, las cortinas, o los juguetes electrónicos, contienen retardantes de llama, unas sustancias químicas diseñadas para evitar incendios pero que, con el calor y con el uso continuado, pueden liberarse al aire y acumularse en el polvo doméstico, y resultar tóxicas para nuestra salud.