MADRID, 20 Mar. (EDIZIONES) - Cada vez más jóvenes acuden a la consulta del otorrinolaringólogo por problemas de audición, y los expertos lo tienen claro: el uso prolongado de auriculares a alto volumen está detrás de este aumento. Lo preocupante es que el daño puede empezar mucho antes de que aparezcan los síntomas y, en muchos casos, es irreversible. De hecho, está más que comprobado que intensidades superiores a 80 decibelios y, exposiciones prolongadas, están poniendo en riesgo la salud auditiva de toda una generación, que podría enfrentarse en el futuro a dificultades en la comunicación, y en su calidad de vida, si no cambia sus hábitos a tiempo.