En los últimos 30 años, la mortalidad de la púrpura trombótica trombocitopénica (PTT), una enfermedad rara con una incidencia de entre 2 y 4 casos por cada millón de personas, ha sido notablemente reducida, pasando del 90 al 10 por ciento, gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento, según han destacado expertas en hematología quienes han participado en el congreso The European Hematology Association (EHA)y el Thrombosis and Hemostasis Conference (ISTH).