MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) - La pérdida sostenida de grasa visceral, y no la de peso, se vincula con un mejor rendimiento cognitivo, ralentización de la atrofia cerebral y preservación de estructuras cerebrales clave a largo plazo, según un estudio de la Universidad Ben-Gurión del Néguev (Israel), junto a investigadores de la Universidad de Harvard, la Universidad de Tulane (EEUU) y la Universidad de Leipzig (Alemania).