Archivo - Image de recurso de una persona con sobrepeso. - MOTORTION/ISTOCK - Archivo
MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -
El director médico de Drop, la unidad digital de Sanitas especializada en el tratamiento y seguimiento de la obesidad, Christian Alvarado, ha explicado que el índice de masa corporal (IMC) sirve como referencia para clasificar inicialmente el sobrepeso y la obesidad, pero ha advertido de que, por sí solo, no refleja la distribución de la grasa ni sus consecuencias metabólicas en cada persona.
"El IMC es una herramienta útil para una primera orientación, pero no debe interpretarse de forma aislada. Dos personas con el mismo IMC pueden tener perfiles de riesgo muy distintos si cambian el perímetro abdominal, la presión arterial, la glucosa, el colesterol o la presencia de otras enfermedades asociadas", ha explicado Alvarado.
Por ello, el experto ha defendido que la diferencia entre sobrepeso y obesidad no debe entenderse solo como un cambio de categoría. En algunos casos, el sobrepeso no se acompaña de alteraciones relevantes en las analíticas. En otros, aunque el IMC no alcance el rango de obesidad, la acumulación de grasa abdominal, la hipertensión o determinadas alteraciones metabólicas pueden indicar un mayor riesgo cardiometabólico.
La obesidad, por su parte, se considera una enfermedad crónica y multifactorial. En su desarrollo influyen factores biológicos y hormonales, pero también el descanso, la salud emocional, los hábitos de alimentación, la actividad física, la medicación, el entorno social y la historia clínica de cada persona. Por eso, su abordaje requiere una valoración más amplia que la simple pérdida de peso.
Los expertos de Sanitas recomiendan prestar atención a varios aspectos para comprender mejor el riesgo individual y saber cuándo consultar. En esta línea, el director médico de Drop aconseja no quedarse solo con el número de la báscula, ya que el peso puede variar por muchos motivos y no siempre refleja la cantidad ni la distribución de la grasa corporal. El perímetro abdominal y la evolución mantenida en el tiempo aportan información relevante.
Asimismo, aboga por revisar las analíticas y la presión arterial, pues la glucosa, el colesterol, los triglicéridos o la tensión pueden mostrar si el exceso de peso está teniendo impacto metabólico, incluso cuando la persona no percibe síntomas claros.
El especialista también aconseja observar la capacidad funcional, debido a que notar más fatiga al caminar, subir escaleras o realizar actividades habituales puede indicar que el exceso de peso está afectando a la movilidad, la resistencia o la calidad de vida.
Igualmente, señala que es necesario prestar atención al descanso, ya que los ronquidos intensos, los despertares frecuentes o la sensación de no descansar pueden estar relacionados con alteraciones del sueño asociadas al exceso de peso, sobre todo cuando existe acumulación de grasa abdominal.
Asimismo, el experto recomienda evitar soluciones rápidas. En este punto, indica que las dietas muy restrictivas, los productos para adelgazar o los tratamientos iniciados por cuenta propia suelen ser difíciles de mantener y no siempre responden a las necesidades reales de la persona. Además, pueden favorecer la recuperación del peso perdido o generar malestar físico y emocional.
"Comprender la diferencia entre sobrepeso y obesidad ayuda a evitar dos errores frecuentes: restar importancia al exceso de peso cuando ya existen señales de riesgo y reducir la obesidad a una cuestión de voluntad. El tratamiento no debe centrarse solo en alcanzar una cifra concreta, sino en mejorar la salud global de la persona", añade Alvarado.
Bajo esta perspectiva, el especialista indica que el abordaje del exceso de peso requiere una mirada individualizada y sostenida en el tiempo. Además, la alimentación, la actividad física adaptada, el descanso, la dimensión emocional y el contexto de vida influyen de forma directa en la evolución de cada paciente. Por eso, Alvarado subraya que el seguimiento profesional permite ajustar los objetivos, identificar barreras y acompañar los cambios de forma segura.