Hasta un 34% de los diabéticos sufrirán del pie a lo largo de su vida

La doctora Margarita Rivas y el podólogo Alejandro Rando, del Hospital Infanta Luisa de Sevilla
La doctora Margarita Rivas y el podólogo Alejandro Rando, del Hospital Infanta Luisa de Sevilla - QUIRÓNSALUD INFANTA LUISA
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Publicado: miércoles, 27 mayo 2026 13:58

SEVILLA 27 May. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Quirónsalud Infanta Luisa de Sevilla, ha puesto en marcha un nuevo servicio especializado de cribado de pie diabético, una iniciativa oritada a combatir una de las complicaciones "más complejas y temidas" de la diabetes, que estiman, entre un 19 por ciento y un 34 por ciento de probabilidad de desarrollarla.

Según ha detallado el centro hospitalario en una nota de prensa, los expertos estiman que en España el cuatro por ciento de las personas con diabetes, padece actualmente esta patología, con una incidencia anual que ronda el dos por ciento.

En el contexto de Andalucía, la prevalencia de la diabetes afecta al 15,3 por ciento de la población adulta, lo que se traduce en cerca de un millón de andaluces, y una incidencia de entre 6,8 y 19 casos nuevos por cada 1.000 habitantes al año, de los que, se calcula que el 4% de los pacientes terminará desarrollando pie diabético. En este sentido, los especialistas del centro inciden en "la necesidad absoluta del diagnóstico precoz", a través de unidades dirigidas como la que se acaba de inaugurar.

Así, la especialista del Servicio de Endocrinología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, la doctora Margarita Rivas, ha explicado que el pie diabético aparece cuando "los niveles crónicamente altos de glucosa provocan daños en los nervios (neuropatía) y en los vasos sanguíneos (enfermedad vascular) de las extremidades inferiores".

CONSECUENCIAS DEL PIE DIABÉTICO

Esta afección origina "una pérdida drástica de la sensibilidad y un déficit circulatorio", ha precisado Rivas, que ha hecho énfasis en que esta combinación de factores es "especialmente peligrosa porque reduce el flujo sanguíneo y anula la señal de alarma del dolor".

Como consecuencia, una rozadura mínima o una pequeña herida "pasa totalmente desapercibida" para el paciente, pudiendo evolucionar con rapidez "hacia una infección grave o una úlcera profunda que, en los casos más severos, requiera a la amputación", ha advertido la endocrina.

Además, ha destacado el "aspecto crítico del carácter silencioso de esta dolencia", debido a que la diabetes tipo 2 puede desarrollarse sin manifestar síntomas generales claros durante años, por lo que "el daño vascular y neurológico progresa de forma inadvertida", lo que provoca que según ha afirmado la especialista, sea posible que una persona descubra que es diabética "a raíz de una complicación en sus pies, siendo la aparición de una úlcera o la pérdida de sensibilidad la primera señal de alerta".

SIGNOS DE ALARMA QUE NO DEBEN IGNORARSE

A pesar de que el pie diabético es prevenible en una gran mayoría de los casos, "se siguen produciendo amputaciones", debido a diagnósticos tardíos, un manejo deficiente o demorado de las infecciones y, sobre todo, a la falta de "una atención especializada y protocolizada del pie".

En esta línea, los profesionales han insido en "la importancia de la autoexploración diaria y en la identificación de señales de alerta", que para su detección temprana, el podólogo Alejandro Rando ha señalado los principales signos que obligan a acudir al especialista de urgencia, como "la pérdida de sensibilidad", manifestada a través de hormigueo, ardor, adormecimiento o la incapacidad para percibir el dolor y los cambios térmicos.

Asimismo, Rando ha asegurado que "es fundamental prestar atención a las lesiones inaparentes" como cortes, llagas, ampollas o rozaduras que "no generan dolor y cuya cicatrización es inusualmente lenta", junto a alteraciones cutáneas, como una piel "excesivamente seca", agrietada o de aspecto adelgazado, constituyen "otra señal inequívoca", al igual que los cambios térmicos y de coloración que dan lugar a zonas del pie "excesivamente pálidas, amoratadas, o inusualmente calientes o frías al tacto".

El especialista también ha alertado sobre la presencia de deformidades y callosidades gruesas, como juanetes o dedos en garra o martillo, "bajo las cuales es extremadamente frecuente que se oculten o se formen úlceras".

Para contrarrestar estas cifras, el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa ofrece un servicio especializado de cribado, "con un enfoque multidisciplinar", que coordina el criterio y la intervención de endocrinólogos, cirujanos vasculares, podólogos y personal de enfermería especializado.

Esta estrecha colaboración agiliza "drásticamente" la toma de decisiones, unifica el tratamiento y reduce las hospitalizaciones y el riesgo de amputación, además de "permitir el acceso rápido a curas avanzadas, sistemas de descarga de presión o terapias innovadoras", como la presión negativa para lesiones complejas. Para ello, ambos expertos han coincidido en que el "pilar maestro" de la prevención "sigue siendo el estricto control metabólico", que permita mantener unos niveles "óptimos" de glucemia.

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