MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) - Miles de familias con niños con necesidades de apoyo ven cómo a lo largo de la época estival desaparecen las rutinas, los apoyos y las actividades que sostienen el día a día durante el curso, por lo que es importante mantener la rutina y una red estable de apoyo para minimizar durante esos meses factores como conductas de fuga, la dificultad para comunicar una situación de peligro o la menor percepción del riesgo que pueden incrementar la vulnerabilidad en entornos como playas, piscinas, campamentos o espacios muy concurridos.