MADRID, 27 Ene. (EDIZIONES) - La inducción del parto es una práctica habitual en Obstetricia cuando continuar el embarazo supone un riesgo para la madre o el bebé, pero no todos los métodos son iguales, ni se aplican en las mismas circunstancias. Desde fármacos como el 'misoprostol' o la 'oxitocina', hasta técnicas mecánicas como los balones cervicales; la elección depende del estado del cuello del útero, los antecedentes de la mujer, y la situación fetal. Ahora, una amplia revisión Cochrane con más de 30.000 gestantes confirma que la mayoría de los métodos son igual de eficaces para iniciar el parto, aunque presentan perfiles de seguridad distintos, reforzando la importancia de una decisión individualizada y compartida con la embarazada.