MADRID, 3 Abr. (EDIZIONES) - El titular interpela a una creencia profundamente arraigada -que nuestro destino está escrito en los genes-, pero la Ciencia actual dibuja un panorama mucho más complejo y, en parte, esperanzador. La epigenética, el campo que estudia cómo el entorno y los hábitos modulan la expresión de los genes, demuestra que factores como la alimentación, el sueño, el sedentarismo, o la exposición a tóxicos como el tabaco o el alcohol, pueden influir de forma decisiva en nuestra salud, e incluso dejar huella en generaciones futuras.