VALÈNCIA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los hospitales Vithas de la Comunitat Valenciana se unen, con motivo del Día Mundial de la Endometriosis, que se celebra el próximo sábado, para visibilizar una enfermedad crónica que, según la literatura científica, afecta a alrededor del 10% de las mujeres en edad reproductiva, pero cuyo diagnóstico puede retrasarse entre seis y 10 años desde la aparición de los primeros síntomas.
La endometriosis se produce cuando tejido similar al endometrio --el que recubre el interior del útero-- crece fuera de él, habitualmente en ovarios, trompas, peritoneo o incluso en intestino y vejiga.
Este tejido responde a las hormonas igual que durante el ciclo menstrual, lo que provoca inflamación, dolor intenso, adherencias y, en muchos casos, problemas de fertilidad. Los especialistas de Vithas coinciden en que esta enfermedad "continúa siendo infradiagnosticada, en gran parte por la normalización social del dolor menstrual incapacitante".
La doctora Lorena Palacios, ginecóloga del Hospital Vithas Medimar, ha señalado que "el retraso diagnóstico continúa siendo la principal problemática, especialmente en fases iniciales, cuando sería más relevante iniciar tratamiento para frenar la progresión y evitar secuelas como dolor crónico o afectación de la fertilidad". Ha recordado que durante años "el dolor menstrual intenso se ha normalizado, lo que ha contribuido a minimizar los síntomas y retrasar la derivación adecuada".
Por su parte, el doctor Enrique Cucarella, ginecólogo del Centro Médico Vithas Alzira, ha insistido en reconocer las señales de alerta: "La endometriosis debe sospecharse ante un dolor menstrual intenso que incapacita o no mejora con analgésicos habituales, dolor pélvico crónico o dolor en las relaciones sexuales. También son signos de alarma el dolor al defecar u orinar durante la regla y la dificultad para lograr un embarazo", ha señalado.
La doctora Elena Espinosa, ginecóloga del Hospital Vithas Valencia Consuelo, ha destacado el impacto global de la enfermedad. "La endometriosis a veces no se ve, pero se siente. Es una enfermedad que deteriora de forma notable la calidad de vida de las mujeres afectadas, muchas veces incomprendidas por tratarse de una patología infradiagnosticada", ha subrayado.
DIAGNÓSTICO Y SEGUIMIENTO
El doctor Luis Montesinos, jefe de Ginecología del Hospital Vithas Valencia Turia, ha explicado que el diagnóstico ha evolucionado hacia un enfoque menos invasivo. "Hoy las guías internacionales recomiendan un diagnóstico clínico basado en la historia clínica, la exploración y las pruebas de imagen, sin necesidad de confirmación quirúrgica en todos los casos", ha dicho. La ecografía transvaginal es la prueba de primera elección, mientras que la resonancia magnética se reserva para casos complejos o sospecha de afectación profunda.
En cuanto al seguimiento, el doctor Alejandro Marín-Buck, ginecólogo del Hospital Vithas Castellón, ha subrayado que "suele ser anual, aunque depende de la clínica y del proyecto reproductivo de cada mujer". "En pacientes con deseo gestacional o endometriomas de mayor tamaño, se valora cirugía o derivación a reproducción asistida", ha apostillado.
Los especialistas de Vithas han destacado, también, los avances recientes en el abordaje de la enfermedad: mejoras en las técnicas de imagen, la aparición de nuevos tratamientos farmacológicos --como los antagonistas de GnRH orales o el dienogest-- y el refinamiento de la cirugía laparoscópica, que permite preservar la fertilidad y reducir complicaciones. Además, se investiga en terapias no hormonales y en el uso de inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico precoz.
El doctor Eugenio Blanes, ginecólogo del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, ha lanzado un mensaje claro dirigido a todas las mujeres que conviven con endometriosis o sospechan que pueden tenerla. "El dolor menstrual incapacitante no es normal ni algo que haya que soportar en silencio. Cuando limita la vida diaria, afecta al trabajo, a las relaciones o al estado de ánimo, es momento de pedir ayuda", ha aseverado.