MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) - El investigador del Departamento de Biología Celular e Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, José Ángel Morales, ha explicado que cuando las personas se reúnen para observar un eclipse no solo están mirando al cielo, sino activando algunos de los circuitos más profundos y antiguos del cerebro humano relacionados con la fascinación, una mezcla de curiosidad, sorpresa y emoción que, según señala, no es un simple fenómeno cultural, sino un proceso biológico con base científica estudiada en la neurociencia.