Imagen de la jornada. - ABBVIE
MADRID 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
Lograr un diagnóstico precoz, impulsar un seguimiento estrecho y una monitorización continua, centrar la medición en resultados en salud y garantizar un acceso equitativo a la innovación a través de unidades multidisciplinares son los principales retos que afrontan los profesionales sanitarios en el manejo de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
Así se ha puesto de manifiesto en una jornada, organizada por la compañía biofarmacéutica AbbVie, que ha reunido a especialistas en gastroenterología y farmacia hospitalaria para definir e impulsar un modelo de trabajo multidisciplinar y centrado en las necesidades específicas de las personas con EII.
La EII comprende la enfermedad de Crohn (EC) y colitis ulcerosa (CU). Aunque se caracterizan por la inflamación crónica del tracto gastrointestinal y el alto efecto que tienen en la calidad de vida, se diferencian por la zona del aparato digestivo a la que afectan, ya sea el intestino delgado y colon en el caso de la EC o el intestino grueso en CU.
Se estima que en España cerca del 1 por ciento de la población tiene EII; mientras que tal y como ha señalado Marta Calvo, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, "en Madrid, se estima que 40.000 personas podrían padecer EII".
En esta línea, tal y como ha proseguido Calvo, "el propósito de estos encuentros es crear un espacio de colaboración donde los clínicos puedan compartir experiencias y convertir el conocimiento científico en mejoras tangibles para la salud de las personas con EII".
"Buscamos generar un diálogo constructivo, apoyado en datos relevantes sobre diagnóstico, tratamiento y seguimiento, que nos inspire a todos a evolucionar en el abordaje de la enfermedad. La incorporación de nuevas herramientas, como la inteligencia artificial, enriquecerá este debate, abriendo la puerta a un cuidado más personalizado y centrado en las peculiaridades de cada persona", ha destacado.
En España, se diagnostican cada año una media de 7.500 nuevos casos, de los cuales 1 de cada 3, ocurre en personas menores de 18 años. Más allá del impacto físico, la EII afecta profundamente a la calidad de vida: el 60 por ciento de los pacientes presenta insomnio debido a los síntomas nocturnos, el 40 por ciento informan de la presencia de fatiga, y la depresión y ansiedad son los trastornos psiquiátricos más frecuentes.
"Para comprender el verdadero alcance de la EII, debemos mirar más allá de los síntomas. La realidad de necesitar ir al baño más de 20 veces al día, por ejemplo, también repercute en el hecho de que las personas se vean con la necesidad de planificar y reajustar permanentemente su vida. Esto genera una carga significativa que impacta directamente en áreas fundamentales como el ámbito laboral, los estudios o la vida social", ha señalado Ángel Ponferrada, especialista en EII en el Hospital Universitario Infanta Leonor.
ABORDAJE PROACTIVO Y TOMA DE DECISIONES TEMPRANAS
La jornada se ha estructurado en tres bloques de debate centrados en los momentos clave del recorrido del paciente: diagnóstico y tratamiento, proceso asistencial y seguimiento. En ellos, se han abordado los desafíos actuales como el diagnóstico precoz, ya que la EII tiene una media de tiempo hasta el diagnostico de 3,31 años desde el inicio de los síntomas.
"La heterogeneidad de síntomas, comunes muchas veces con trastornos funcionales como el síndrome de intestino irritable o intolerancias alimentarias, las dificultades de acceso a la asistencia médica y las listas de espera, contribuyen en gran parte a ello", ha resaltado Ponferrada.
El encuentro también ha situado el foco en la importancia de una intervención temprana y un seguimiento estrecho y multidisciplinar, que incluya a profesionales de enfermería y farmacia hospitalaria.
En palabras de Belén Menchén Viso, farmacéutico especialista en farmacia hospitalaria, "disponer de un arsenal terapéutico amplio y diverso resulta fundamental para la labor diaria de los profesionales sanitarios. En la elección del tratamiento, su eficiencia debe servir de guion, pero no de obligación, individualizando cada caso bajo el criterio médico y con el respaldo de todo el equipo multidisciplinar implicado en la atención de los pacientes. Así, se consigue transparencia, responsabilidad compartida y equidad en el tratamiento de todos los pacientes según sus características individuales".
En este sentido, se ha destacado el valor de herramientas que permiten evaluar el impacto de la EII en el día a día de las personas, la ecografía digestiva como método no invasivo de monitorización y el uso de plataformas digitales para el seguimiento de resultados reportados por los pacientes (PROMs) y experiencias (PREMs).
OBJETIVOS TERAPÉUTICOS CENTRADOS EN LA CALIDAD DE VIDA
La jornada también ha destacado la importancia de aplicar la estrategia de tratamiento por objetivos, conocida como 'Treat-to-Target'. Este enfoque cambia la forma de abordar la EII, ya que no se centra únicamente en aliviar los síntomas, sino en marcar objetivos terapéuticos concretos centrados en la calidad de vida del paciente, como es el caso de la curación mucosa.
En la práctica, esto significa definir qué se quiere conseguir con el tratamiento y, mediante un seguimiento estrecho, revisar el proceso asistencial de forma periódica para realizar los ajustes necesarios hasta alcanzar los objetivos propuestos y lograr un mejor control de la enfermedad a largo plazo.
"El objetivo ya no es únicamente que el paciente no tenga síntomas, sino controlar la inflamación intestinal de manera profunda y sostenida. Para ello, además de la evolución clínica, se utilizan biomarcadores, pruebas endoscópicas y radiológicas que permiten valorar si la enfermedad está realmente controlada.", ha señalado Calvo.
"Este enfoque ha supuesto un cambio importante en el manejo de la EII, porque permite intervenir antes de que aparezca daño intestinal irreversible. Diversos estudios han demostrado que un control precoz y mantenido de la inflamación se asocia con menos brotes, menos necesidad de corticoides, menos hospitalizaciones y cirugías, y una mejor calidad de vida a largo plazo para los pacientes", ha finalizado.