La
hipertensión sigue siendo la gran “asesina silenciosa” en consulta: casi la mitad de los adultos la padecen, pero solo una parte consigue mantenerla realmente a raya pese a la medicación y los consejos de estilo de vida. En ese contexto, un grupo de hospitales de California ha decidido probar otra cosa: unificar el tratamiento con una herramienta común que guíe a los médicos paso a paso y no deje la presión arterial al azar de cada consulta.