Archivo - Experto alerta de que el desajuste de la microbiota puede convertirse en un "aliado silencioso" del "cáncer colorrectal" - LIUDMILA CHERNETSKA/ISTOCK - Archivo
MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
El director del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED), el doctor Gonzalo Guerra, ha asegurado que el desajuste de la microbiota, conocido como disbiosis, "puede convertirse en un aliado silencioso de enfermedades como el cáncer colorrectal".
Cuando este ecosistema se mantiene en equilibrio, lo que se denomina eubiosis, "actúa como una barrera protectora", ha declarado en relación con la composición de bacterias, virus y hongos que interactúan constantemente con las células y que modulan la respuesta inmunitaria y metabolizan los nutrientes que se ingieren.
En relación con el cáncer colorrectal, cuyo Día de su Prevención se celebra este martes, 31 de marzo, y que sigue siendo el de mayor incidencia en España, Guerra ha señalado que "cada vez más estudios sitúan la composición de la microbiota como un factor determinante en el origen, la progresión e incluso la respuesta a los tratamientos de este tumor".
Para 2026 se estima que se diagnosticarán unos 44.200 nuevos casos en España, de los cuales 8.000 se refieren a pacientes de entre 20 y 29 años, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). En ese contexto, se han identificado bacterias como el Fusobacterium nucleatum y cepas de Escherichia coli productoras de toxinas que se asocian con un mayor riesgo de cáncer colorrectal.
Por contra, bacterias beneficiosas como Faecalibacterium prausnitzii generan butirato, un ácido graso de cadena corta con propiedades antiinflamatorias y que favorece la muerte programada de células anormales. Por tanto, es importante mantener una microbiota en eubiosis, lo que depende de factores modificables.
LA DIETA, UNO DE LOS PRINCIPALES REGULADORES DE ESTE ECOSISTEMA
"La dieta es uno de los principales reguladores de la microbiota", ha declarado al respecto Guerra, quien ha añadido que "una alimentación rica en fibra (frutas, verduras, legumbres) favorece a las bacterias protectoras; mientras que el abuso de carnes rojas, grasas saturadas, azúcares refinados y alimentos ultraprocesados alimenta a las bacterias que pueden resultar perjudiciales".
Además, otros factores también pueden desencadenar una disbiosis, como el sedentarismo y la obesidad, que modifican la diversidad bacteriana y aumentan la inflamación sistémica; el consumo de alcohol y tabaco, asociados a cambios en la microbiota y a un mayor riesgo de pólipos y cáncer colorrectal; y el uso excesivo de antibióticos, que puede reducir la diversidad microbiana y facilitar la colonización por bacterias patógenas.
De cualquier forma, el CMED ha recordado que el punto de partida de la inmensa mayoría de los cánceres colorrectales sigue siendo el pólipo intestinal, y es que su director ha manifestado que "hasta en un 95 por ciento de los casos, el origen está en un pólipo". "Si se detecta y extirpa a tiempo, se elimina el riesgo de que progrese a cáncer", ha explicado, destacando, por ello, la importancia de la colonoscopia.
Así, las recomendaciones de cribado, avaladas por la SEOM y otras sociedades científicas, son a partir de los 50 años, y repitiéndola cada cinco años, en población general sin antecedentes; mientras que en personas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal o poliposis se debe iniciar a los 40. En pacientes de enfermedad inflamatoria intestinal, el seguimiento debe ser específico desde el momento del diagnóstico.
No obstante Guerra ha destacado la relevancia de no esperar a los síntomas. "La presencia de sangre en las heces, cambios en el ritmo intestinal, anemia sin causa aparente o pérdida de peso deben consultarse sin demora, especialmente en personas jóvenes, donde estamos viendo un preocupante aumento de casos", ha finalizado.