MADRID, 20 Ene. (EDIZIONES) - Superar una enfermedad grave y salir con vida de la UCI no siempre significa volver a la normalidad. Cada vez más pacientes experimentan meses -e incluso años- después secuelas físicas, cognitivas, y emocionales, que afectan de forma profunda a su calidad de vida. Es lo que se conoce como el 'síndrome postcuidados intensivos' o 'síndrome post-UCI', una realidad todavía poco visible que no sólo impacta en quienes han estado ingresados, sino también en sus familias, y que está obligando a replantear el modelo tradicional de las unidades de cuidados intensivos.