La dificultad para gestionar factores emocionales como el estrés y la ansiedad, y la falta de supervisión médica hacen que la mayoría de dietas fracasen a las pocas semanas, según una revisión de estudios realizada por la responsable de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital HLA La Salud de Cádiz, Isabel Mateo.