Una investigación coordinada desde el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) demuestra que el uso de vacunas conjugadas previene la formación de biofilms y la aparición de infecciones bacterianas sin afectar a otros microorganismos de la microbiota, lo que sugiere el posible uso de vacunas contra el neumococo que contengan más serotipos que la actual PCV13.