MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) - La respiración bucal sostenida puede generar sequedad bucal, aparición de caries, halitosis y problemas de alineación dental, entre otros complicaciones, según Gabriela Aldana, del equipo de Calidad Clínica e Innovación de Sanitas Dental. En las estaciones frías, las congestiones nasales hacen que respirar por la boca se vuelva algo habitual, y esto puede tener consecuencias acumulativas que llegan a empeorar la calidad de vida o implican complicaciones médicas. Este patrón suele aparecer de manera temporal, pero también se puede mantener en el tiempo, provocando efectos adversos.