Las mujeres que sufren un ictus tienen un 25 por ciento más de riesgo de ser diagnosticadas de forma inadecuada en Urgencias, debido a la mayor frecuencia de síntomas inespecíficos, según ha advertido la Fundación Ictus, que ha llamado a incorporar la perspectiva de género en la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de esta enfermedad.