MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) - Los bebés nacidos de madres potencialmente expuestas a bajos niveles de arsénico en el agua potable pública, incluso a niveles inferiores a la norma federal de seguridad, tuvieron mayor probabilidad de nacer prematuros, con menor peso al nacer o con un tamaño inferior al esperado, según un estudio de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia (Estados Unidos). Los hallazgos se publicaron en 'JAMA Network Open'.