Síntomas de enfermedad de hodgkin

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Linfoma de Hodgkin

que es el linfoma de hodgkin

¿Qué es el Linfoma de Hodgkin? 

El linfoma de Hodgkin, también conocido como enfermedad de Hodgkin, suele aparecer en el sistema linfático (una parte del sistema inmunitario del organismo). El sistema linfático transporta los glóbulos blancos que combaten las enfermedades por todo el organismo. El tejido linfático, que forma el sistema linfático, se encuentra por todo el cuerpo (cuello, axilas, tórax e ingles). Por este motivo, la enfermedad puede aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. También puede diseminarse a prácticamente cualquier órgano o tejido, como hígado, médula ósea y bazo.

El linfoma de Hodgkin es un tipo de cáncer muy tratable. Afecta principalmente a adultos jóvenes, de modo que se producen más casos entre los 16 y 34 años. Las personas de edad más avanzada, especialmente las mayores de 55 años, también pueden presentar un linfoma de Hodgkin. El linfoma de Hodgkin es muy tratable incluso en los pacientes con enfermedad avanzada. La supervivencia es elevada.

Tipos de linforma de Hodgkin

El linfoma de Hodgkin se ha dividido en subtipos en función del aspecto de los ganglios linfáticos al microscopio. El tipo de tumor aporta información importante que puede influir en las opciones de tratamiento.

   • Linfoma de Hodgkin esclerosante nodular: los ganglios linfáticos afectados presentan zonas mixtas de células normales, células de Reed-Stemberg y tejido cicatricial prominente. Se trata del tipo más frecuente, ya que representa entre el 60% y 80% de todos los casos. Es más habitual en adolescentes y adultos jóvenes, pero puede surgir a cualquier edad.

   • Linfoma de Hodgkin clásico rico en linfocitos: subtipo de reciente creación que a veces se confundía con algunos casos de predominio linfocítico. Se comporta más como un linfoma de Hodgkin de celularidad mixta.

   • Linfoma de Hodgkin de celularidad mixta: los ganglios linfáticos afectados contienen muchas células de Reed-Stemberg además de otros tipos de células. El tipo de celularidad mixta constituye del 5% al 30% de todos los casos de linfoma de Hodgkin. Afecta básicamente a ancianos.

   • Linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica: hay numerosas células de Reed-Stemberg, pero muy pocos tipos celulares distintos, en los ganglios linfáticos. Se trata de la forma menos habitual de linfoma de Hodgkin y se encuentra en menos del 5% de los casos. Se observa con más frecuencia en ancianos o pacientes con SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

   • Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular: no se considera un linfoma de Hodgkin clásico, ya que carece de algunas de las características que identifican al linfoma de Hodgkin y también al linfoma no hodgkiniano. La mayor parte de los linfocitos que se encuentran en los ganglios linfáticos son normales. Las células anormales, denominadas "células en palomita de maíz", son un tipo especial de linfocitos B que se encuentran en la variedad nodular. Este tipo representa aproximadamente el 5% o 6% de los casos de linfoma de Hodgkin. Afecta más a varones que a mujeres. La edad media de los pacientes se sitúa en la mitad del cuarto decenio de vida. Este tipo de linfoma de Hodgkin suele diagnosticarse en una fase temprana y el pronóstico es excelente.

Estadificación del Linfoma de Hodgkin 

Tras el diagnóstico, el médico solicitará varias pruebas que ayudarán a determinar la extensión de la enfermedad. Es lo que se conoce como “estadificación”. El estadio describe el grado en que se ha diseminado el tumor por el organismo. La estadificación es importante porque ayuda a predecir el desenlace o pronóstico y determinar el abordaje terapéutico.

Estadio I (estadio inicial): se encuentra afectada una región ganglionar.

Estadio II (enfermedad localmente avanzada): el cáncer se encuentra en dos o más regiones linfáticas a un lado del diafragma o bien en una región ganglionar y una zona u órgano próximo, una situación que se denomina "extensión" o enfermedad "E".

Estadio III (enfermedad avanzada): la enfermedad afecta a ganglios linfáticos tanto por encima como por debajo del diafragma o bien a una región ganglionar y un órgano en lados opuestos del diafragma (enfermedad "E").

Estadio IV (enfermedad diseminada): el linfoma se encuentra fuera de los ganglios linfáticos y el bazo y se ha diseminado a uno o más órganos, como hueso, médula ósea, piel y otros órganos.

Síntomas del Linfoma de Hodgkin

Los síntomas habituales del linfoma de Hodgkin son:

   • Adenopatías (hinchazón de ganglios linfáticos) indoloras (a menudo, en el cuello o la axila)

   • Fiebre o escalofríos

   • Sudores nocturnos

   • Pérdida de peso inexplicada

   • Falta de energía o cansancio

   • Picor

La tos y la dificultad respiratoria o las molestias torácicas pueden ser los primeros signos de un linfoma de Hodgkin del tórax. También se puede producir un aumento de tamaño del hígado y el bazo.

La presencia de uno o más de los síntomas citados no implica necesariamente que tenga un linfoma de Hodgkin. Sin embargo, es importante que consulte estos síntomas con su médico, ya que podrían indicar otros problemas de salud.

¿Cuál es el tratamiento del Linfoma de Hodgkin? 

El tratamiento del linfoma de Hodgkin depende del estadio de la enfermedad. Puede consistir en:

Quimioterapia

Radioterapia

Trasplante de médula ósea y células madre

Una combinación de estos cuatro tipos de tratamiento

Diagnóstico del Linforma de Hodgkin

PRUEBAS Y PROCEDIMIENTOS

Biopsia: se extirpa un trozo de tejido de una zona con sospecha de cáncer para su examen al microscopio. El linfoma de Hodgkin se diagnostica examinando las células cancerosas y determinando cómo crecen en los ganglios linfáticos o en otros tejidos.

Radiografías: en este procedimiento se utiliza radiación para obtener imágenes de una zona del interior del organismo.

Tomografía computarizada (TC): se toman radiografías desde diferentes ángulos alrededor del cuerpo. Después se combinan las imágenes en un ordenador para obtener una imagen detallada. Las TC solicitadas con más frecuencia son del cuello, tórax, abdomen y pelvis.

Tomografía por emisión de positrones (PET): la PET combina los campos de la medicina, informática, química, física y fisiología para estudiar la función de órganos tales como corazón, cerebro y hueso. Se diferencia de los métodos de imagen convencionales, como radiografías, TC, ecografía o RM, ya que las imágenes de PET aportan información sobre el funcionamiento de los tejidos. Los otros métodos de exploración por la imagen muestran el aspecto de los tejidos.

Resonancia magnética (RM): una RM es similar a una TC, pero se emplean imanes y ondas de radiofrecuencia en lugar de rayos X. La RM puede aportar información importante sobre tejidos y órganos que no se consigue con otras técnicas de imagen. Se usa menos en el linfoma de Hodgkin que la TC, pero puede ser útil para evaluar los huesos y el cerebro.

Linfangiografía: se inyecta un colorante (medio de contraste) en los vasos linfáticos de los pies. Cuando se hacen radiografías del organismo, los ganglios linfáticos y vasos linfáticos que contienen el colorante se observan más claramente en la placa que en las imágenes obtenidas con radiografías habituales.

Gammagrafía con galio (radioisótopo): el galio radiactivo es una sustancia química que se acumula en ciertos tumores. Se inyecta una pequeña cantidad de galio en un vaso sanguíneo y se distribuye por todo el organismo. Después se toman imágenes del cuerpo desde diversos ángulos para comprobar si se ha acumulado el galio en un tumor. Esta prueba puede ser muy útil en el tratamiento del linfoma de Hodgkin.

Análisis de sangre: se obtienen para determinar si diferentes tipos de células sanguíneas son normales en número y aspecto cuando se examinan al microscopio y si la bioquímica de la sangre es normal. Otras determinaciones habituales consisten en pruebas de función hepática y renal, B2-microglobulina y LDH y otros análisis bioquímicos.

Aspirado y biopsia de la médula ósea: se obtiene médula ósea tras anestesiar la piel, el tejido y la superficie del hueso con un anestésico local. Después se introduce una aguja fina en la cadera u otro hueso grande y se recoge una pequeña muestra.

Ecocardiograma: esta prueba diagnóstica se solicita para evaluar el tamaño y la función del corazón.

Pruebas de función respiratoria: permiten determinar cómo funcionan los pulmones. Se trata de una prueba importante, ya que algunos fármacos utilizados para tratar el linfoma de Hodgkin pueden afectar a los pulmones.

¿Cómo se puede prevenir el línfoma hodgkin? 

Dado que actualmente se desconocen las causas del linfoma de Hodgkin, no es posible prevenir la enfermedad. Hay algunos factores de riesgo que pueden hacer que una persona sea más propensa a padecer un linfoma de Hodgkin, aunque la mayoría de los casos de esta enfermedad se observan en personas sin ningún factor de riesgo identificable.

¿Cuáles son los factores de riesgo del Linfoma de Hodgkin? 

Edad: el linfoma de Hodgkin es más frecuentes al principio de la edad adulta (15 a 40 años) y al final de ésta (más de 55 años).

Virus: el virus de Epstein-Barr (VEB) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) podrían aumentar las posibilidades de contraer un linfoma de Hodgkin, aunque el riesgo global sigue siendo muy pequeño.

Antecedentes familiares: los familiares de una persona con linfoma de Hodgkin corren un mayor riesgo de padecer también la enfermedad.

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