MADRID, 2 Sep. (EUROPA PRESS) - Un equipo de investigadores de la Universidad de Sídney (Australia) ha descubierto una especie de mapa en el tronco encefálico que controla el dolor de forma diferente según la parte del cuerpo donde se siente, lo que podría dar lugar a tratamientos más seguros y específicos contra el dolor crónico sin necesidad de usar opioides.