MADRID, 7 Jul. (EUROPA PRESS) - La inteligencia artificial (IA) está ayudando a medir el dolor de manera objetiva y reducir el sufrimiento de los pacientes, ya que su precisión y capacidad de predicción facilita la indicación de tratamientos personalizados a cada paciente, según han señalado los ponentes de un curso organizado por la Sociedad Española del Dolor (SED) en la Universidad de Santiago de Compostela.