Archivo - Ingredientes de comida italiana y mediterránea sobre fondo de madera antigua. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARIANVEJCIK - Archivo
MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -
Una alimentación equilibrada, rica en alimentos vegetales y basada en patrones dietéticos saludables como la dieta mediterránea o la dieta DASH, puede ayudar a cuidar la salud del corazón y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estos beneficios cobran especial importancia en las personas que han superado un cáncer, ya que presentan una mayor vulnerabilidad a los problemas cardiovasculares.
Según un estudio de expertos de Universidad Sun Yat-sen en Guangzhou, China, publicado en 'JACC: Advances', la revista del Colegio Americano de Cardiología, una dieta saludable se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardíacas y muerte entre los supervivientes de cáncer. Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte no oncológica entre los supervivientes de cáncer, y estos hallazgos subrayan la importancia de la dieta para la salud cardiovascular y una mayor longevidad.
LA ALIMENTACIÓN SALUDABLE PROTEGE EL CORAZÓN
A medida que mejoran la detección y el tratamiento del cáncer, cada vez más personas viven con antecedentes de cáncer y se enfrentan a un riesgo significativamente mayor de enfermedad cardiovascular (ECV), incluso aquellas que no han recibido quimioterapia ni radioterapia.
La dieta desempeña un papel importante en la prevención y el retraso de las enfermedades crónicas y la mortalidad; sin embargo, aún no se comprende bien cómo los patrones dietéticos saludables influyen en el riesgo de ECV entre los supervivientes de cáncer.
"Dado el impacto adverso de las enfermedades cardiovasculares en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes que han superado un cáncer, identificar los factores pronósticos es una necesidad urgente para determinar los subgrupos de alto riesgo y orientar el tratamiento clínico específico dentro de la atención cardio-oncológica", apunta Yang-Xin Chen, autor principal del estudio y médico del Departamento de Cardiología del Hospital Conmemorativo Sun Yat-sen de la Universidad Sun Yat-sen en Guangzhou, China.
En este estudio, los investigadores analizaron la relación entre los patrones dietéticos saludables comunes y las enfermedades cardiovasculares (ECV) en supervivientes de cáncer para determinar qué patrón dietético era más predictivo de ECV y esperanza de vida. Se analizaron más de 8.700 supervivientes de cáncer de la cohorte del Biobanco del Reino Unido que inicialmente no presentaban ECV, y tras aproximadamente 12 años de seguimiento, 1.116 habían sufrido un evento cardiovascular.
LAS DIETAS CON MÁS BENEFICIOS
La dieta mediterránea (MED), la intervención dietética de enfoques dietéticos mediterráneos para detener la hipertensión para el retraso neurodegenerativo (MIND), el índice de alimentación saludable alternativo-2010 (AHEI-2010), la dieta DASH, el índice de dieta saludable basada en plantas (hPDI) y el índice inflamatorio de la dieta ajustado por energía invertido (E-DII) mostraron asociaciones protectoras contra eventos cardiovasculares.
La dieta saludable baja en grasas (HLFD) no mostró ningún beneficio significativo. El AHEI-2010 se asoció con un menor riesgo de enfermedad cardíaca isquémica y accidente cerebrovascular. La dieta DASH se asoció con un menor riesgo de insuficiencia cardíaca.
Los participantes con mayor adherencia a una dieta saludable aumentaron su esperanza de vida entre 1,66 y 3,32 años más que aquellos con baja adherencia.
"Nuestros hallazgos sugieren que los beneficios cardiovasculares de la dieta en los supervivientes de cáncer no se limitan a una dieta 'ideal', sino que se observan en varios patrones dietéticos saludables basados en la evidencia, lo que respalda un enfoque nutricional flexible en lugar de prescriptivo en la atención a los supervivientes de cáncer", finaliza Chen.