El aceite de oliva virgen extra: Una inversión en salud

Aceite de oliva
PIXABAY
Actualizado 07/01/2018 10:55:28 CET

   MADRID, 7 Ene. (EDIZIONES) -

   España se sitúa en el primer lugar mundial en superficie y producción de aceite de oliva. Este producto representa uno de los principales ingredientes que empleamos en nuestra dieta, y uno de los alimentos que fundamentalmente conceden su nombre a la dieta mediterránea, caracterizada por un alto consumo de cereales, verduras, legumbres y fruta, además de poca carne y mucho pescado, siendo el aceite de oliva la grasa culinaria principal.

   Según datos de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), en España hay más de 260 variedades de olivo cultivadas. Asimismo, existen actualmente una gran variedad de denominaciones de origen de aceites vírgenes producidos.

   Este producto está fundamentalmente compuesto (en casi un 99%) por una matriz grasa, que a su vez está integrada por triglicéridos y por una pequeña proporción de ácidos grasos libres, responsables de la acidez del aceite.

   "El contenido de ácidos grasos del aceite de oliva difiere significativamente en función de la aceituna cultiva. Otros factores que pueden modificar cualitativamente el contenido graso del aceite son la latitud, las condiciones agroclimáticas y el grado de madurez en la recolección de la aceituna. Por el contrario, los procesos de refinado no alteran de forma significativa el contenido en ácidos grasos", añade.

   El porcentaje restante (1%) lo componen una serie de sustancias, conocidas como 'componentes secundarios del aceite', con destacada importancia tanto desde el punto de vista nutricional. De hecho, debido a su alta especificidad, estos componentes secundarios se utilizan como criterio de calidad y autenticidad del aceite de oliva.

   "Pueden encontrarse hasta 400 sustancias distintas. Esto es lo que hace único a cada aceite. Pero es en ese porcentaje del 1 por ciento es donde estaría el problema. Hay 300 variedades de aceites en la Unión Europea y, según un informe del Parlamento Europeo, este producto es uno de los que mayor fraude presenta", señala en una entrevista con Infosalus Jesús de la Osada García, investigador del departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Celular de la Universidad de Zaragoza.

   Según concreta, el aceite de oliva virgen extra es el de mejor calidad nutricional, el que se obtiene directamente de la oliva o la aceituna. Sin embargo, en España el más consumido es el aceite de oliva, en el que en muchas ocasiones mezclan aceite procedente de variedades distintas, o bien con otra serie de aceites refinados, cuyas características nutricionales están mermadas. Por ello, los expertos en nutrición siempre recomiendan que, por su excelente valor culinario, hay que decantarse por el aceite de oliva virgen extra, siempre que sea posible.

   De la Osada indica que el consumo de aceite de oliva virgen extra se sitúan en el 33,4 por ciento del total de aceite de oliva consumido. "El aceite de oliva en total se consumieron en 2016 aproximadamente 282 millones de litros frente a los 192 millones de litros de otros aceites (fundamentalmente girasol)", precisa.

BENEFICIOS PARA LA SALUD

   En su opinión, el aceite de oliva virgen extra, aunque sea un poco más caro, es una inversión en salud. "Está comprobado que retrasa la aparición de enfermedades cardíacas, de patologías neurodegenerativas, de la diabetes, además de retrasar la aparición de cáncer de mama", subraya el especialista de la Universidad de Zaragoza.

   Según indica, "también se ha comprobado que retarda la aparición de arterosclerosis, baja el colesterol si se mantiene una dieta adecuada, puede retrasar la aparición de ELA, y hay otros estudios en humanos que también comentan el retraso en el deterioro cognitivo". A su juicio, es una especie de "agente protector de todos los sistemas que hacen que exista un equilibrio en el organismo", lo que se conoce como la homeostasis.

   Desde la SEDCA resaltan que la presencia de los componentes secundarios antes mencionados, que proporcionan al aceite y un importante valor nutricional, desarrollan importantes actividades biológicas, ya que muchos de ellos actúan como vitaminas y antioxidantes naturales y pueden tener efectos hipolipemiantes, antiaterogénicos y antiinflamatorios. Además, dice que protegen al aceite de procesos de autooxidación y enranciamiento, manteniendo en óptimas condiciones sus cualidades sensoriales.

   En este sentido destaca el contenido en vitamina E del aceite de oliva virgen ya que un consumo moderado cubre la mayor parte de las recomendaciones dietéticas de esta vitamina.

CUÁL DEBE SER SU CONSUMO

   A pesar de que España es el primer productor mundial en aceite de oliva, De la Osada lamenta que no se consume en gran porcentaje. Asimismo, subraya que no está claramente establecida cuál debe ser la ingesta diaria recomendada de aceite de oliva, aunque algunas instituciones norteamericanas la sitúan en los 50 mililitros diarios.

   Por otro lado, advierte de que el aceite de oliva es un material "muy inestable", además de sensible al oxígeno, a la temperatura y a la luz. "Probablemente no es lo mismo venderlo en un recipiente que lo protege que en otro que lo daña y hay que ser conscientes de ello", puntualiza el investigador.