Publicado 11/12/2020 12:43CET

Sanofi y GSK retrasan su vacuna contra COVID-19 por su baja eficacia en mayores de 50 años

Laboratorio de Sanofi
Laboratorio de Sanofi - Sanofi - Archivo

Podría llegar a finales de 2021

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las compañías Sanofi y GSK han anunciado un retraso en su programa de vacunas contra COVID-19 a base de proteínas recombinantes para intentar mejorar la respuesta inmunológica en mayores de 50 años. Los resultados provisionales del estudio de fase 1/2 mostraron una respuesta inmunológica comparable a la de los pacientes que se recuperaron de COVID-19 en adultos de 18 a 49 años, pero una baja respuesta inmunológica en los mayores de esta edad, "probablemente debido a una concentración insuficiente del antígeno".

Ahora, las compañías planean un estudio de Fase 2b, previsto para febrero de 2021, con el apoyo de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado de Estados Unidos (BARDA, por sus siglas en inglés). El estudio incluirá una propuesta de comparación con una vacuna contra COVID-19 ya autorizada. Si los datos son positivos, las compañías prevén comenzar un estudio global de Fase 3 "en el segundo trimestre de 2021". De esta forma, se retrasaría la posible disponibilidad de la vacuna desde mediados de 2021 hasta "el cuarto trimestre de 2021".

"Los resultados del estudio no son los que esperábamos. Basándonos en la experiencia previa y en otras colaboraciones, confiamos en que el sistema adyuvante de GSK, cuando se combina con un antígeno COVID-19, puede provocar una respuesta inmunológica robusta con un perfil de reactogenicidad aceptable. También está claro que se necesitarán múltiples vacunas para contener la pandemia. Nuestro objetivo ahora es trabajar estrechamente con nuestro socio Sanofi para desarrollar esta vacuna, con una formulación de antígeno mejorada, para que haga una contribución significativa a la prevención de COVID-19", ha comentado en un comunicado el presidente de GSK Vaccines, Roger Connor.

Un estudio en primates no humanos realizado con una formulación de antígeno mejorada demostró que el candidato a la vacuna de estas compañías podía proteger contra la patología pulmonar y conducir a una rápida eliminación viral de los conductos nasales y los pulmones, en un plazo de 2 a 4 días. La tecnología recombinante de Sanofi y el adyuvante de GSK son plataformas de vacunas que han demostrado su éxito contra la gripe. Según las compañías, sus ventajas son "la estabilidad a las temperaturas utilizadas para las vacunas de rutina, la capacidad de generar respuestas inmunológicas elevadas y sostenidas, y el potencial de prevenir la transmisión del virus".

"Nos preocupa mucho la salud pública, por lo que estamos decepcionados por el retraso anunciado hoy, pero todas nuestras decisiones están y estarán siempre impulsadas por la ciencia y los datos. Hemos identificado el camino a seguir y seguimos confiando y comprometidos con la introducción de una vacuna segura y eficaz contra el COVID-19. Tras estos resultados y los últimos y alentadores nuevos datos preclínicos, trabajaremos ahora para seguir optimizando nuestro candidato para lograr este objetivo. Ninguna compañía farmacéutica puede hacerlo sola; el mundo necesita más de una vacuna para combatir la pandemia", ha resaltado el vicepresidente ejecutivo y jefe de Sanofi Pasteur, Thomas Triomphe.

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