Archivo - Mujer mirándose al espejo preocupada mientras se cepilla los dientes. - SEB_RA/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Ago. (EDIZIONES) -
Que las encías sangren al cepillarse no debería considerarse normal ni una molestia sin importancia. Cuando el sangrado es recurrente o persiste en el tiempo puede ser una señal de inflamación gingival y, en algunos casos, el primer aviso de una gingivitis, o bien de una periodontitis, una enfermedad que, si no se trata, puede llegar a provocar la pérdida de dientes.
Además, la salud de las encías no se limita a la boca: la periodontitis mantiene relación con enfermedades como la diabetes y las patologías cardiovasculares, por lo que ignorar un sangrado persistente puede significar pasar por alto un problema que requiere valoración profesional.
“No es un síntoma que sea normal. Las encías no tienen que sangrar. Entonces, si hay un sangrado sobre todo recurrente o continuado es síntoma de inflamación gingival, que en el mejor de los casos es una gingivitis, una patología reversible. Si no puede ser una periodontitis que, de no tratarse, puede conllevar la pérdida de dientes. Se normaliza en muchas ocasiones y es una causa importante para acudir al dentista al ser persistente”, explica en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el doctor en odontología Andrés López Roldán, quien también dirige el Máster de Periodoncia y Osteointegración de la Universitat de València.
LA SALUD ORAL Y PATOLOGÍAS CARDIOVASCULARES Y SISTÉMICAS
Y es que, según detalla, la periodontitis, una infección de las encías por la que se destruye el hueso que sujeta a los dientes, está relacionada con varias patologías sistémicas, como la vascular o la diabetes, por ejemplo. “La diabetes influye de manera bidireccional y puede afectar por un lado al control glucémico del paciente, y hacer que se desestabilice el azúcar, y por otro, una diabetes mal controlada puede influir en el desarrollo y agresividad de una periodontitis. De hecho, muchas veces, el consultorio dental sirve para diagnosticar por primera vez la diabetes en los pacientes”, agrega.
Este odontólogo, que también es miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), director del grupo de investigación PerioLink, señala en cuanto a la patología cardiovascular (ictus, infarto, etc) que se están estudiando los posibles mecanismos que pueden influir en el hecho de que las bacterias orales pasen al torrente circulatorio, al mismo tiempo que incide en que muchas patologías cardiovasculares, y orales a veces comparten factores de riesgo, como el tabaco o la obesidad. “De hecho, la periodontitis es un factor de riesgo de estas patologías”, asevera.
Pero también habla este experto de la relación entre la patología periodontal y la sistémica, de manera que se está estudiando la posible vinculación entre el cáncer de colon y determinadas afecciones bucales, pero también con el desarrollo de algunas patologías respiratorias, o incluso con los partos prematuros.
HÁBITOS QUE FAVORECEN LA GINGIVITIS Y LA PERIODONTITIS
En este contexto, este doctor en odontología subraya que una de las principales causas de la enfermedad periodontal es bacteriana, el acúmulo de placa bacteriana, capaz de generar la inflamación. También indica que en el caso de la gingivitis y de la periodontitis hay factores como la susceptibilidad genética que pueden influir en su desarrollo. “Esto no quiere decir vaya a heredar una persona si o sí estas enfermedades, sino que puede tener una predisposición a padecerlas”, agrega.
Después, apunta a factores como el tabaquismo, que puede a su vez favorecer tanto el desarrollo como avance de estas patologías, al mismo tiempo que menciona al estrés, dado que disminuye la inmunidad y se encuentra en las formas más agresivas de estas patologías. “Factores locales, como empastes o dificultades como empiñamientos que te impiden cepillarte bien y retengas placas también facilitan su aparición”, añade.
ES FUNDAMENTAL LA VISITA AL DENTISTA Y UNA HIGIENE ORAL
Así, a la hora de prevenir todos estos fenómenos este profesor en la Universidad de Valencia apuesta primero por una visita, al menos anual, al odontólogo, así como por un buen control higiénico, a partir de un correcto cepillado, y del empleo de otras técnicas como la seda dental o los cepillos interdentales.
“En todos los pacientes es necesaria una limpieza mecánica o un arrastre mecánico del ‘biofilm’ y, un cepillado mínimo de 2-3 veces al día, idealmente después de cada comida. Que éste sea manual o eléctrico no es tan importante siempre que sea eficiente. Es imprescindible la limpieza interdental, que muchas veces se obvia, y trabaja sobre superficies a las que el cepillo no llega con seda y cepillos interdentales”, defiende López Roldán.
Sobre las pastas que usar, el director del Máster de Periodoncia y Osteointegración de la Universitat de València subraya que la gran mayoría de pastas tienen los requisitos de farmacia, y casi todas contienen flúor, que para la población general son suficientes.
“Sí hay pastas específicas para sangrado de encías con una serie de antisépticos y hay pacientes a quienes se les pueden recomendar de forma rutinaria, y a otros de uso esporádico. Esto depende de cada paciente, y de las necesidades de cada uno, y no siempre es necesario usar pastas específicas”, advierte.
En cuanto a los colutorios, este odontólogo recuerda que también los hay específicos para el sangrado de encías, si bien insiste en que su empleo lo mejor es que sea prescrito por un dentista, para un uso puntual en situaciones: “Si se usan de forma constante pueden causar manchas en dientes o alteraciones en el microbioma oral. Hay que tener cuidado en esto de los colutorios porque no siempre son necesarios. No hay que usarlos de forma rutinaria. Los colutorios tienen una serie de indicaciones y de usos, sobre todo los que tienen una actividad antimicrobiana muy potente. Otros no tienen una acción muy potente contra las bacterias, y es algo más cosmético, dejan un buen sabor de boca, pero no hay indicaciones clínicas para usarlos de forma rutinaria”, añade.