Archivo - Ozempic, semaglutida, - CAROLINA RUDAH/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
En los últimos años, los fármacos GLP-1 han pasado de ser “simplemente” tratamientos para la diabetes tipo 2 a convertirse en protagonistas de una auténtica revolución médica. Primero llamaron la atención por su impacto en la pérdida de peso, con resultados que han cambiado las recomendaciones sobre obesidad y han abierto debates éticos, económicos y de acceso en todo el mundo.
Después llegaron los datos sobre beneficios metabólicos y cardiovasculares, con estudios que apuntan a mejor control glucémico, menos eventos cardiovasculares y una mejora global del perfil de riesgo en personas con obesidad y diabetes. Y en los últimos meses se investiga cómo su uso puede afectar a las adicciones.
DE INYECCIÓN PARA LA DIABETES A FÁRMACO ESTRELLA CON EFECTOS INESPERADOS
Un nuevo estudio muestra que los medicamentos GLP-1 utilizados para tratar la diabetes y la obesidad se asociaron con una menor necesidad de atención hospitalaria y ausencias por enfermedad debido a razones psiquiátricas.
El amplio estudio basado en registros se llevó a cabo en colaboración entre la Universidad del Este de Finlandia, el Instituto Karolinska en Estocolmo y la Universidad Griffith en Australia. Los resultados del estudio se publican en 'The Lancet Psychiatry'.
La diabetes y la obesidad se asocian con un mayor riesgo de padecer síntomas de salud mental, y de igual manera, las personas con trastornos mentales tienen un riesgo elevado de sufrir enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes. Los investigadores llevan mucho tiempo interesados en la relación entre estas afecciones y en cómo los tratamientos farmacológicos pueden afectar tanto a los trastornos metabólicos como a los de salud mental.
El presente estudio incluyó a casi 100.000 participantes, de los cuales más de 20.000 habían utilizado medicamentos GLP-1. Se realizó un seguimiento de los participantes a través de los registros nacionales suecos entre 2009 y 2022. Los resultados mostraron que el uso de medicamentos GLP-1, en particular semaglutida, se asoció con una reducción de las ausencias por enfermedad y las hospitalizaciones por motivos psiquiátricos.
Durante los periodos de uso de semaglutida, la reducción fue del 42% en comparación con los periodos en los que no se utilizaron medicamentos GLP-1. Para la depresión, el riesgo fue un 44% menor, y para los trastornos de ansiedad, un 38% menor.
Además, el uso de semaglutida se asoció con un menor riesgo de trastornos por consumo de sustancias: la hospitalización y las ausencias por enfermedad relacionadas con el consumo de sustancias fueron un 47% menores durante los períodos de uso de semaglutida en comparación con los períodos sin medicación con GLP-1. El uso de agonistas del receptor de GLP-1 también se asoció con un menor riesgo de conducta suicida.
UN GRAN ESTUDIO EN SUECIA PONE EL FOCO EN LA SALUD MENTAL
Uno de los autores del estudio, el profesor Mark Taylor de la Universidad de Griffith, recalca que estos resultados eran previsibles: "Un estudio anterior que analizó los registros suecos halló que el uso de medicamentos GLP-1 se asociaba con un menor riesgo de trastorno por consumo de alcohol. Los problemas relacionados con el alcohol suelen tener repercusiones en el estado de ánimo y la ansiedad, por lo que esperábamos que el efecto también fuera positivo en estos aspectos".
Sin embargo, la magnitud de la asociación sorprendió a los investigadores. "Dado que se trata de un estudio basado en registros, no podemos determinar con exactitud por qué o cómo estos medicamentos afectan los síntomas del estado de ánimo, pero la asociación fue bastante fuerte", señala el director de investigación, Markku Lähteenvuo, profesor titular de la Universidad del Este de Finlandia.
"Es posible que, además de factores como la reducción del consumo de alcohol, las mejoras en la imagen corporal relacionadas con la pérdida de peso o el alivio asociado a un mejor control glucémico en la diabetes, también intervengan mecanismos neurobiológicos directos, por ejemplo, a través de cambios en el funcionamiento del sistema de recompensa del cerebro", afirma.
Otras evidencias recientes sobre los efectos de los medicamentos GLP-1 en los trastornos de ansiedad y depresión han sido algo inconsistentes, pero se han basado en gran medida en estudios pequeños.