Imagen de archivo de una persona que es atendida por un golpe de calor. - Gabriel Luengas - Europa Press
MADRID 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
El director de Clínica iQtra, Ángel Villamor, ha alertado de que el golpe de calor puede provocar daños graves e incluso poner en riesgo la vida cuando el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura y enfriarse correctamente.
España afronta estos días la primera ola de calor del verano y, con ella, aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor, una urgencia médica que cada año provoca miles de atenciones sanitarias y que puede tener consecuencias graves si no se actúa a tiempo.
En este contexto, Villamor señala que la hidratación es la principal herramienta de prevención frente a un golpe de calor. "Cuando sentimos sed, el proceso de deshidratación ya ha comenzado. Lo correcto es beber agua de forma regular a lo largo del día, aunque no tengamos sensación de sed", explica.
La importancia de este gesto es tal que incluso en el actual Mundial de fútbol los árbitros están realizando pausas específicas de hidratación durante los partidos. "Si deportistas de élite necesitan detenerse para beber agua, es una buena señal de que todos deberíamos tomarnos mucho más en serio la hidratación durante estos días", señala el especialista.
El experto también recomienda aprender a reconocer las señales de alarma. Así, el golpe de calor no suele aparecer de forma repentina, sino que el cuerpo suele avisar antes. "Dolor de cabeza intenso, mareos, debilidad, respiración acelerada, calambres musculares, confusión o una sensación de agotamiento desproporcionada son síntomas que no debemos ignorar", advierte Villamor, quien añade que en situaciones más graves pueden aparecer vómitos, pérdida de consciencia o convulsiones.
Ante la sospecha de un golpe de calor, el director de Clínica iQtra resalta que cada minuto cuenta. "Lo primero es llamar al 112, trasladar a la persona a un lugar fresco o con sombra y comenzar a bajar la temperatura corporal cuanto antes", sostiene el médico. Según el especialista, los puntos donde la aplicación de frío resulta más eficaz son la cabeza, el cuello, las axilas y las ingles. También recomienda retirar el exceso de ropa y utilizar agua, ventiladores o abanicos para favorecer el enfriamiento.
Además de estas medidas, los expertos recomiendan evitar la actividad física intensa durante las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y transpirable y buscar espacios frescos siempre que sea posible. "El golpe de calor es una de las urgencias médicas más prevenibles del verano. Escuchar al cuerpo, hidratarse correctamente y actuar rápido ante los primeros síntomas puede marcar la diferencia", concluye Villamor.