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¿Por qué es importante ir al baño después de las relaciones sexuales?
MADRID, 21 Mar. (EDIZIONES) -
El squirting es un tema desconocido por parte de la población y que, a la vez, genera mucha confusión e incertidumbre, sobre todo a nivel social, aunque a nivel científico está que más claro. El origen de esta incertidumbre se encuentra en que siempre se ha referido a la eyaculación femenina como ‘squirting’, cuando son dos fenómenos totalmente diferentes.
Así nos lo explica en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus la sexóloga Mónica Branni, autora de ‘¡Mujeres al placer!’ (La Esfera de los libros), un manual dedicado a desgranar los principales problemas que hoy en día rodean al placer sexual de la mujer, y donde le dedica precisamente un apartado a esta cuestión.
Nos explica esta experta, en primer lugar, que el squirting es un sistema de autolimpieza y de autocuidado genital, que se da durante las relaciones sexuales, y aunque se tenga la vejiga vacía: “Durante el encuentro sexual empezamos a producir una discreta cantidad de fluidos vulvovaginales parecida a la orina, pero más diluida en agua y transparente, y que tiene tres componentes (urea, ácido úrico, y creatinina)”.
Reconoce que se trata de un fenómeno que el cine adulto ha representado y “magnificado” mil veces, de ahí también la confusión en muchos casos, si bien su rol es “sencillo”: limpiar la uretra de eventuales gérmenes y bacterias que pueden haber entrado en contacto con ella a través del sexo. Recuerda aquí esta sexóloga que durante las relaciones sexuales el cuerpo aumenta la producción de orina, aunque mucho menos concentrada, para la microflora de la vulva y de la vagina.
NO TODO EL MUNDO LO EXPERIMENTA
Es más, sostiene que el squirting se expulsa en la antesala del orgasmo, o de un intenso placer sexual, y la cantidad de fluido expulsado puede variar en función de cada cuerpo; aunque, generalmente, se sitúa entre 15 y 110 mililitros, si bien hay evidencias de que “puede llegar hasta los 900 mililitros, o sea, casi un litro”, según especifica.
“¿Cómo sé si es ‘squirting’? A nivel de percepción se siente algo parecido a un impulso de orinar y la pérdida de control de la emisión, es decir, que puedes experimentar dificultad para retener el pipí”, mantiene Mónica Branni.
Señala que lo habitual es emitir el squirting en la primera micción después del sexo, y advierte, eso sí, de que todo el mundo no lo experimenta durante la relación sexual, sino que lo más probable sea que se expulsen estos fluidos cuando se va al baño tras la relación sexual.
POR ESO HAY QUE IR AL BAÑO TRAS LA RELACIÓN SEXUAL
“Es muy poca la gente que reporta tenerlo durante la relación sexual compartida. Estadísticamente son pocas las mujeres que lo experimentan, y suele ser más frecuente al ir al baño tras las relaciones; así que ya sabes: una buena costumbre para tu salud es ir al baño después del sexo, menos probabilidades de infecciones de orina y más cuidado genital”, afirma Branni.
Además, y a diferencia de la eyaculación femenina, en el caso del squirting, éste se origina en la vejiga y se expulsa por la uretra. “Exactamente es el mismo mecanismo que la orina, pero se da cuando sientes excitación sexual”, apunta esta sexóloga.
EN QUÉ SE DIFERENCIA DE LA EYACULACIÓN FEMENINA
Sin embargo, indica esta experta que, en el caso de la eyaculación femenina, el fluido blanquecino que se emite, normalmente durante los juegos eróticos y situaciones de profundo placer, se hace en cantidades imperceptibles, de “apenas un mililitro”, y se confunde con otros fluidos.
Como curiosidad, este fluido que se expulsa durante la eyaculación femenina contiene el antígeno prostático específico o PSA, la misma sustancia que tienen la próstata.
De hecho, en el libro menciona Branni que este hallazgo supuso el conocimiento de que los genitales femeninos también tenían próstata, sólo que cinco veces más pequeña que en el caso de los hombres, y que se llama las glándulas parauretrales o de skene; “de ahí también que la cantidad que se emite de eyaculación femenina sea mucho menor que la del squirting”, precisa esta especialista en sexo.
Con todo ello, esta especialista remarca que el ‘squirting’ y la eyaculación femenina son fenómenos diferentes, y alerta de que el intentar prestar atención a estos fluidos nos distrae muchas veces del placer sexual; “aunque a nivel de información está bien distinguirlos”, subraya.