Archivo - Azúcar. - STOCKSNAPPER/ISTOCK - Archivo
MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -
Eliminar el azúcar de la dieta podría ser más perjudicial de lo que se pensaba, según un estudio en animales de la Instituto de Diabetes Dasman de Kuwait, que se presenta el sábado en ENDO 2026, la reunión anual de la Sociedad Endocrina en Chicago, Estados Unidos.
"Eliminar por completo la sacarosa de una dieta baja en grasas podría alterar inesperadamente la salud intestinal y promover la inflamación y la disfunción metabólica, lo que subraya que una nutrición equilibrada es más importante que simplemente eliminar el azúcar", detalla Rasheed Ahmad, científico principal y jefe del Departamento de Inmunología y Microbiología del Instituto de Diabetes Dasman, en la ciudad de Kuwait.
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Para este trabajo, los investigadores estudiaron los efectos de una dieta baja en grasas sin sacarosa en comparación con una dieta de control baja en grasas con sacarosa en dos grupos de ratones durante 16 semanas. Evaluaron la tolerancia a la glucosa, la sensibilidad a la insulina, las hormonas metabólicas circulantes, el microbioma intestinal y la inflamación en el colon y el hígado.
Los ratones alimentados con una dieta sin sacarosa desarrollaron un control deficiente de la glucosa, resistencia a la insulina, desequilibrio de la microbiota intestinal, inflamación intestinal y cambios en el hígado graso, a pesar de no presentar diferencias significativas en el peso corporal en comparación con los ratones de control.
"Los hallazgos sugieren que la eliminación completa de la sacarosa de una dieta baja en grasas puede afectar negativamente la microbiota intestinal y la salud metabólica", concreta Ahmad. "El estudio destaca la importancia de mantener un equilibrio de carbohidratos en la dieta para apoyar la homeostasis intestinal e inmunológica".
Hasta ahora, se desconocían las consecuencias de las dietas restrictivas que eliminan el azúcar de una dieta baja en grasas. "Esta investigación puede influir en las futuras recomendaciones dietéticas al enfatizar la importancia de mantener una microbiota intestinal saludable en lugar de centrarse únicamente en la restricción de azúcar", incide Ahmad.
"A largo plazo, estos hallazgos podrían ayudar a mejorar las estrategias para prevenir y controlar los trastornos metabólicos, la enfermedad del hígado graso y las afecciones inflamatorias crónicas", concluye el experto.