Dieta cetogénica y epilepsia: así 'reprograma' el cerebro para reducir las convulsiones (y no solo en niños)

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Archivo - Grasas, comida, alimentación, dieta keto - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / THESOMEGIRL - Archivo
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Publicado: lunes, 16 marzo 2026 7:17

   MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva revisión de la Universidad de Colorado Anschutz en colaboración con el Centro Médico UT Southwestern de Estados Unidos, publicada en 'The Lancet Neurology', ofrece las últimas explicaciones científicas de por qué las dietas cetogénicas reducen las convulsiones en personas con epilepsia.

CÓMO LAS CETONAS ESTABILIZAN LAS NEURONAS

   El artículo reúne información obtenida tanto de descubrimientos de laboratorio como de resultados en pacientes reales, demostrando que las dietas cetogénicas hacen mucho más que reducir las convulsiones. La revisión describe cómo estas dietas estrictas, ricas en grasas y bajas en carbohidratos, fortalecen los sistemas energéticos del cerebro, reducen la inflamación y protegen las neuronas, proporcionando beneficios terapéuticos que muchos medicamentos actuales aún no pueden lograr.

   "Durante años, los médicos han observado que las dietas cetogénicas reducen las convulsiones en pacientes que no responden a la medicación, pero la evidencia que las respalda se encuentra dispersa en estudios pequeños. Y si bien los científicos han avanzado en la comprensión de por qué funciona la dieta, pocas terapias nuevas o ensayos clínicos a gran escala han surgido a partir de estos descubrimientos", apunta la primera autora del artículo, Anna Figueroa, doctora en farmacia e investigadora de la Facultad de Farmacia y Ciencias Farmacéuticas Anschutz Skaggs de la Universidad de Colorado (Estados Unidos).

   Las investigadoras explican que las dietas cetogénicas limitan significativamente los carbohidratos, por lo que el cerebro ya no depende de la glucosa como combustible principal. Cuando ocurre este cambio, el cuerpo produce cetonas, que proporcionan una fuente de energía más estable y eficiente. Este cambio ayuda a estabilizar las neuronas hiperactivas y favorece una regulación energética más saludable en el cerebro. En conjunto, estos efectos pueden ayudar a reducir la probabilidad de convulsiones.

   Al combinar la evidencia clínica más reciente con la investigación científica básica, buscamos brindar una comprensión integral del funcionamiento de estas dietas, identificar lagunas en el conocimiento actual y destacar oportunidades para estrategias de implementación de dietas. También esperamos que estos conocimientos impulsen el desarrollo de fármacos que reflejen los efectos terapéuticos de la dieta, añade Figueroa.

   Estos conocimientos, dicen las autoras, no sólo aclaran cómo funcionan las terapias cetogénicas, sino que también abren la puerta a nuevas terapias que podrían replicar los efectos de la dieta sin requerir que los pacientes sigan planes de alimentación estrictos a largo plazo.

   La revisión también identifica una brecha importante: la mayoría de las investigaciones sobre dietas cetogénicas se centran en niños. Sin embargo, si bien algunos estudios pediátricos han comparado diferentes dietas cetogénicas y las han evaluado en comparación con la atención estándar para la epilepsia, estos estudios aún son relativamente limitados.

En adultos, la brecha de evidencia es aún mayor y los estudios que comparan las dietas cetogénicas con los tratamientos estándar para la epilepsia son extremadamente escasos, con solo un ensayo controlado aleatorizado realizado en adultos en los últimos cinco años. La investigación en poblaciones adultas más amplias sigue siendo limitada, lo que subraya la urgente necesidad de estudios centrados en adultos.

MÁS ALLÁ DE LA EPILEPSIA: POTENCIAL TERAPÉUTICO AMPLIO

   Un factor clave destacado en la revisión es cómo cambia con el tiempo la capacidad del cuerpo para descomponer la grasa. Los adultos pueden desarrollar cambios hepáticos, a menudo influenciados por el uso prolongado de anticonvulsivos, que pueden afectar su tolerancia o respuesta a las dietas cetogénicas. Esta podría ser una de las razones por las que el inicio temprano, especialmente en la infancia, parece ser más efectivo. Los autores enfatizan la importancia de comenzar la dieta a una edad temprana para obtener los máximos beneficios.

   Aunque la revisión se centra en la epilepsia, los mecanismos básicos que describe sugieren que las dietas cetogénicas podrían extenderse más allá de los trastornos convulsivos. La evidencia emergente sugiere posibles beneficios para algunas personas con otras afecciones neurológicas, lo que indica que las terapias basadas en el metabolismo podrían tener un valor terapéutico más amplio.

   En conjunto, los hallazgos de esta revisión subrayan la necesidad de una adopción más temprana de la dieta cetogénica, ensayos controlados aleatorios a gran escala adicionales para evaluar los efectos a largo plazo e innovaciones continuas en el tratamiento, tanto para mejorar cómo y cuándo se implementa la dieta como para desarrollar terapias que imiten la dieta y que sean más fáciles de mantener para los pacientes.

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