El consumo elevado de alimentos ultraprocesados se asocia con mayor riesgo de muerte en supervivientes de cáncer

Archivo - Alimentos ultraprocesados.
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Publicado: miércoles, 4 febrero 2026 8:06

   MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los supervivientes de cáncer que comen mayores cantidades de alimentos ultraprocesados dentro de su dieta tuvieron un riesgo significativamente mayor de muerte tanto por todas las causas incluida el cáncer, según un trabajo de la Unidad de Investigación de Epidemiología y Prevención del IRCCS Neuromed de Italia

    El trabajo se publica en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention', una revista de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR), se ha dado a concer este 4 de febrero coincidiendon con el Día Mundial contra el Cáncer.

   Los alimentos ultraprocesados pueden considerarse poco saludables porque suelen ser bajos en nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y fibra, y los métodos de procesamiento industrial utilizados para producirlos introducen aditivos, saborizantes artificiales, conservantes, emulsionantes y altos niveles de azúcares añadidos y grasas no saludables que el cuerpo no está bien adaptado para procesar, explican los investigadores.

   Con el aumento del consumo de alimentos ultraprocesados en muchos países del mundo, es importante comprender mejor si consumir menos alimentos ultraprocesados podría ayudar a los sobrevivientes de cáncer a vivir vidas más largas y saludables.

NO TODO DEPENDE DE LAS CALORÍAS

   "Lo que las personas comen después de un diagnóstico de cáncer puede influir en la supervivencia, pero la mayoría de las investigaciones en esta población se han centrado únicamente en los nutrientes, no en el grado de procesamiento de los alimentos", apuntan los investigadores.

   "Las sustancias implicadas en el procesamiento industrial de los alimentos pueden interferir con los procesos metabólicos, alterar la microbiota intestinal y promover la inflamación. Como resultado, incluso cuando un alimento ultraprocesado tiene un contenido calórico y una composición nutricional similares, en teoría, a un alimento mínimamente procesado o "natural", podría tener un efecto más perjudicial para el organismo".

   En el estudio Moli-sani, un estudio de cohorte prospectivo, los investigadores siguieron a 24.325 personas desde marzo de 2005 hasta diciembre de 2022, que tenían 35 años o más al inicio del estudio y vivían en la región de Molise, en el sur de Italia. Dentro de esta cohorte, identificaron a 802 supervivientes de cáncer al inicio (476 mujeres y 326 hombres) que habían proporcionado información detallada sobre su dieta mediante el cuestionario de frecuencia alimentaria de la Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición (EPIC).

    El sistema de clasificación NOVA, que asigna los alimentos a uno de cuatro grupos según el nivel y el propósito del procesamiento, se utilizó para clasificar si un alimento era ultraprocesado.

    La cantidad de alimentos ultraprocesados en la dieta de cada individuo se calculó de dos maneras: la proporción de peso (que dividía el peso total de alimentos ultraprocesados consumidos diariamente entre el peso total de alimentos y bebidas consumidos diariamente) y la proporción de energía (que dividía el total de calorías de alimentos ultraprocesados diariamente entre el total de calorías consumidas diariamente).

CUANDO LA COMIDA CAMBIA POR DENTRO

   Los individuos se dividieron en tres grupos según la proporción de peso de los alimentos ultraprocesados consumidos. Los investigadores también ajustaron diversos factores, como factores demográficos, tabaquismo, índice de masa corporal, actividad física en el tiempo libre, historial médico, tipo de cáncer y calidad general de la dieta según la Escala de la Dieta Mediterránea.

   Durante una mediana de seguimiento de 14,6 años, se registraron 281 muertes entre los 802 supervivientes de cáncer. Las personas con mayor consumo de alimentos ultraprocesados, en relación con su peso, presentaron una tasa de mortalidad un 48% mayor por cualquier causa y una tasa de mortalidad por cáncer un 59% mayor, en comparación con las personas con menor consumo de alimentos ultraprocesados. Una mayor proporción energética de alimentos ultraprocesados mostró resultados similares en cuanto a mortalidad por cáncer, pero no por otras causas.

   "Algunos alimentos pueden pesar mucho, pero aportar pocas calorías, o viceversa, por lo que los resultados pueden variar según la medida utilizada", explican los investigadores. "Pero el hecho de que la asociación entre los alimentos ultraprocesados y la muerte por cualquier causa persistiera incluso después de ajustar la calidad general de la dieta sugiere que los efectos negativos para la salud no se explican únicamente por los perfiles nutricionales deficientes, sino que el nivel y la naturaleza del procesamiento industrial de alimentos en sí influyen de forma independiente en los resultados de salud a largo plazo".

MÁS ALLÁ DE UN ALIMENTO CONCRETO

   Para examinar los posibles mecanismos biológicos que podrían verse afectados por los alimentos ultraprocesados, se analizaron biomarcadores inflamatorios, metabólicos y cardiovasculares a partir de muestras y datos recopilados de los participantes. Entre los biomarcadores examinados, el ajuste por las puntuaciones inflamatorias y la frecuencia cardíaca en reposo atenuó la asociación entre los alimentos ultraprocesados y la muerte por cualquier causa en un 37,3%.

   Estos resultados sugieren que el aumento de la inflamación y la frecuencia cardíaca en reposo elevada pueden explicar parcialmente el vínculo entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados y una mayor mortalidad, y ayudan a aclarar cómo el procesamiento de alimentos en sí mismo podría contribuir a peores resultados entre los supervivientes de cáncer.

   Para entender mejor si el contenido nutricional de los alimentos ultraprocesados hacía una diferencia, los investigadores establecieron y examinaron datos de siete grupos de alimentos ultraprocesados: bebidas endulzadas artificialmente y con azúcar, edulcorantes artificiales y licores; productos lácteos y quesos; carne procesada; bocadillos salados y alimentos sabrosos; untables y salsas grasosas; alimentos con almidón; y alimentos azucarados y dulces.

   Algunos grupos se asociaron con una mayor mortalidad, mientras que otros no mostraron un patrón claro. Sin embargo, interpretar los alimentos ultraprocesados individualmente es difícil, y es mejor considerarlos como un patrón dietético en lugar de como alimentos aislados, afirmó Bonaccio.

EL MEJOR CONTROL ES REVISAR LAS ETIQUETAS

   "El mensaje principal para el público es que el consumo general de alimentos ultraprocesados es mucho más importante que cualquier producto individual. Centrarse en la dieta en su conjunto, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados en general y cambiar el consumo hacia alimentos frescos, mínimamente procesados y cocinados en casa es la estrategia más significativa y beneficiosa para la salud. Una forma práctica de hacerlo es revisar las etiquetas: los alimentos con más de cinco ingredientes, o incluso con un solo aditivo alimentario, probablemente estén ultraprocesados", concluyen los investigadores.

    Entre las limitaciones de este estudio se incluyen que, al ser un estudio observacional, no se puede inferir causalidad; las ingestas dietéticas fueron autodeclaradas, lo que las hace susceptibles a errores de declaración; los hábitos alimentarios podrían haber cambiado durante el seguimiento; y el estudio estuvo sujeto a sesgo de supervivencia, ya que la dieta se evaluó un promedio de 8,4 años después del diagnóstico de cáncer. Además, el estudio tuvo un número reducido de muertes, lo que limita su poder estadístico, y la falta de datos sobre el estadio del cáncer en el momento del diagnóstico.

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