Demencia: el país donde vives puede cambiar tus factores de riesgo y un estudio mundial explica por qué

Archivo - Pareja andando por el campo.
Archivo - Pareja andando por el campo. - GILAXIA/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 13 julio 2026 8:17

   MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

Durante años, la investigación sobre la demencia se ha centrado principalmente en los países con más recursos, pero la forma en la que envejece la población no es igual en todo el mundo. La educación, los hábitos de vida, la salud cardiovascular o las condiciones sociales dibujan realidades muy distintas según el lugar donde una persona ha vivido.

Ahora, un amplio análisis internacional ha puesto el foco en una cuestión que afecta a millones de familias: hasta qué punto el entorno y las circunstancias de cada población influyen en los factores que rodean al riesgo de desarrollar demencia. Sus resultados abren una nueva mirada sobre cómo debería plantearse la prevención en el futuro.

   Un importante estudio dirigido por la Universidad del Sur de California (Estados Unidos), que incluyó a más de 214.000 adultos mayores de 14 países y regiones, revela que los factores de riesgo controlables más comunes para la demencia, como el bajo nivel educativo, la presión arterial alta y el tabaquismo, varían ampliamente de un país a otro, lo que significa que un enfoque único para la prevención no funcionará en todas partes.

   Los hallazgos, presentados en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzheimer 2026 en Londres (Reino Unido), también aparecen en la revista 'The Lancet Healthy Longevity'. La AAIC es el foro más grande del mundo para la comunidad de investigación sobre la demencia.

LA GRAN PREGUNTA: ¿PUEDE PREVENIRSE LA DEMENCIA IGUAL EN TODOS LOS PAÍSES?

   La mayor parte del conocimiento científico sobre la prevención de la demencia proviene de investigaciones realizadas en países ricos como Estados Unidos y los de Europa Occidental. Sin embargo, este estudio, liderado por investigadores de la USC junto con colegas de la Universidad de Brown y la Universidad Johns Hopkins, se propuso determinar si esos mismos patrones se mantienen en países de ingresos bajos y medios.

   Las diferencias eran sorprendentes, pero también lo eran las similitudes. Entre las diferencias, destacaba el bajo nivel educativo afectó al 85,6% de los adultos mayores en China, pero solo al 12% en Estados Unidos, mientras que un IMC elevado (una medida del exceso de peso corporal) afectó al 44,9% de los estadounidenses en comparación con solo el 13,3% de las personas en India.

   Respecto a las similitudes, se observó que ciertos factores de riesgo tendían a agruparse siguiendo patrones similares en todo el mundo, como los riesgos cardiovasculares (por ejemplo, el colesterol alto y la hipertensión) o las conductas de riesgo (por ejemplo, fumar y beber).

   La autora principal, Emma Nichols, investigadora científica del Centro de Investigación Económica y Social del Instituto Schaeffer de Políticas Públicas y Servicio Gubernamental de la Universidad del Sur de California, afirma que la coherencia de estos grupos fue la parte más inesperada de los hallazgos. "Esto tiene implicaciones reales para el diseño de estrategias e intervenciones de prevención, ya que algunos aspectos son más consistentes en diferentes lugares de lo que podríamos esperar", declara.

   Para este estudio, se combinaron datos armonizados de encuestas de estudios longitudinales sobre el envejecimiento realizados en 14 lugares, entre ellos Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Irlanda del Norte, cuatro regiones de Europa, Corea, México, China, Malasia, Brasil e India. Los datos fueron recopilados entre 2009 y 2023.

12 FACTORES DE RIESGO MODIFICABLES IDENTIFICADOS

   Se analizaron 12 factores de riesgo modificables identificados por la Comisión de The Lancet sobre la demencia (como la pérdida de audición, la depresión, la inactividad física y el aislamiento social), comparando la frecuencia de cada factor; cómo variaban según la edad, el sexo y el nivel educativo; y con qué frecuencia aparecían varios factores de riesgo juntos en la misma persona.

   Los investigadores afirman que los hallazgos deberían orientar a los responsables de la toma de decisiones y a las organizaciones sanitarias en el diseño de estrategias de prevención de la demencia adaptadas a sus propias poblaciones. Por ejemplo, un programa que conecta a las personas con la atención médica para la diabetes podría rediseñarse para abordar simultáneamente todo el conjunto de riesgos cardiometabólicos relacionados, como el colesterol alto y la hipertensión.

   Para la persona promedio, agrega Nichols, la conclusión es que el riesgo de demencia no es fijo ni inevitable. "El riesgo de sufrir estas consecuencias en la vejez no está predeterminado. Son factores de riesgo que se experimentan a lo largo de la vida, y uno puede influir en su propio riesgo, al tiempo que reconoce cómo los factores sociales más amplios también lo configuran", afirma.

   Los trabajos futuros también podrían ampliarse para incluir nuevos factores de riesgo, como la falta de sueño, y otros países a medida que se disponga de datos más armonizados; la recopilación de nuevos datos ya está en marcha en otros países, como Kenia y Egipto.

Contador

Contenido patrocinado