El omega-3 y la Aspirina pueden ser una alternativa a los antibióticos contra una enfermedad dental grave

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Publicado: lunes, 10 agosto 2026 8:14

   MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Una combinación en dosis bajas de omega-3 y ácido acetilsalicílico (AAS), conocido como 'Aspirina', muestra resultados comparables a los antibióticos en el tratamiento de la periodontitis severa, según han descubierto investigadores afiliados al Hospital Israelita Albert Einstein, la Universidad de Guarulhos (UNG), la Universidad de Taubaté (UNITAU) y la Facultad de Odontología de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo, en Brasil.

   El estudio, publicado en 'Journal of Periodontology', plantea una prometedora alternativa terapéutica para reducir la necesidad de antibióticos en algunos pacientes, lo que resulta especialmente importante ante la creciente preocupación mundial por la resistencia antimicrobiana.

   El estudio siguió durante un año a 109 personas con periodontitis avanzada, que se sometieron a instrumentación subgingival, conocida popularmente como raspado, que se considera el tratamiento estándar para la periodontitis y, tras ello, fueron asignadas de forma aleatoria para recibir diferentes terapias complementarias.

   El grupo de control recibió placebos de los antibióticos, omega-3 y AAS en cápsulas idénticas a las utilizadas para los tratamientos activos. Un segundo grupo recibió una combinación de los antibióticos metronidazol y amoxicilina, considerada la terapia con la evidencia científica más sólida para los casos graves de la enfermedad, administrada tres veces al día durante 14 días.

   El tercer grupo tomó tres gramos diarios de omega-3, además de una dosis diaria de AAS durante seis meses, y el cuarto grupo recibió una combinación de ambas estrategias simultáneamente, de tal forma que se le administró antibióticos durante dos semanas y el protocolo de omega-3 y ácido acetilsalicílico durante seis meses.

   Los participantes fueron reevaluados a los tres, seis y 12 meses y, al final del seguimiento, casi el mismo porcentaje de los pacientes tratados con antibióticos (58%) y de aquellos que recibieron omega-3 y AAS (57,7%) habían alcanzado el objetivo clínico establecido por los investigadores de no tener más de cuatro bolsas periodontales profundas restantes, estos son, espacios causados por la infección.

   En cambio, en el grupo que recibió solo raspado y un placebo, la cifra bajó al 23,1 por ciento. La combinación de ambas estrategias, antibióticos y suplementación, no proporcionó ningún beneficio adicional.

   "El uso de antibióticos no se considera el tratamiento de referencia. Si bien el metronidazol y la amoxicilina dan buenos resultados en los casos más graves, su uso debe evaluarse caso por caso debido a los riesgos relacionados con la resistencia bacteriana y los posibles efectos adversos", ha apuntado la cirujana dental Nídia Cristina Castro dos Santos, primera autora del estudio y profesora e investigadora en el Hospital Israelita Albert Einstein.

SUMA EVIDENCIA

   Los hallazgos suponen nueva evidencia para una línea de investigación que se lleva desarrollando desde hace tiempo. En un estudio previo, publicado en 'Scientific Reports', se observó que la suplementación con omega-3 redujo la inflamación y la pérdida ósea causadas por la enfermedad periodontal en ratas, especialmente cuando se combinó con ejercicio físico.

   Castro ha explicado que el omega-3, a diferencia de los antiinflamatorios tradicionales, contribuye a la producción de moléculas involucradas en la resolución natural de la inflamación y la reparación tisular, en lugar de bloquear ciertas vías inflamatorias. Por su parte, AAS en dosis bajas potencia la formación de estos mediadores.

   Los investigadores también han puesto en valor la persistencia de los beneficios a largo plazo, después de comprobar que incluso seis meses después, los pacientes seguían mostrando resultados similares a los registrados al final del tratamiento. Según Castro, esto sugiere que modular la respuesta inflamatoria puede producir efectos duraderos, aunque los mecanismos implicados aún se están investigando.

   Con todo, los autores han insistido en que los resultados no implican un cambio inmediato en la práctica clínica, sino que se necesitan más investigaciones para confirmar los resultados en diferentes poblaciones e identificar qué grupos pueden beneficiarse realmente de cada enfoque, pues este estudio se realizó en pacientes sin enfermedades sistémicas ni orales significativas.

   "Es un paso importante, pero no el final de la historia. Por lo tanto, el mensaje es de optimismo cauteloso: tenemos una alternativa prometedora y científicamente plausible a los antibióticos en casos específicos. Su sustitución rutinaria requerirá más evidencia", ha concluido la catedrática de la Facultad de Medicina Dental de Harvard y del Programa de Posgrado en Odontología de la UNG Magda Feres, autora principal del estudio.

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