Archivo - Pastillas, estatinas. - MAREN WINTER - Archivo
MADRID, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los trastornos musculares son un efecto adverso grave del tratamiento con estatinas y una gran preocupación tanto para pacientes como para médicos al considerar su prescripción. Esto ha provocado dudas o incluso la interrupción injustificada del tratamiento con estatinas en pacientes que deberían tomarlas para prevenir enfermedades cardiovasculares.
Proporcionar una predicción de riesgo personalizada para este efecto adverso podría ayudar a pacientes y médicos a comprender mejor el balance beneficio-riesgo del tratamiento con estatinas y facilitar la toma de decisiones clínicas compartidas y centradas en el paciente sobre el tratamiento adecuado.
Investigadores del Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria Nuffield de la Universidad de Oxford (Reino Unido) han desarrollado una nueva calculadora que estima el riesgo de que una persona desarrolle trastornos musculares graves a causa de las estatinas. Esta herramienta podría ayudar a pacientes y médicos a tomar decisiones más informadas sobre el uso de estos medicamentos, ampliamente recetados para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares.
EL 98% DE LOS CANDIDATOS A ESTATINAS PRESENTA UN RIESGO BAJO DE COMPLICACIONES GRAVES
La investigación que respalda la calculadora, publicada en 'The Lancet Digital Health', revela que más del 98% de las personas identificadas por sus médicos de cabecera como candidatas al tratamiento con estatinas presentaban un bajo riesgo de sufrir trastornos musculares graves durante la próxima década, a pesar de que la preocupación por los efectos secundarios sigue siendo una barrera común para el tratamiento.
El estudio también puso de manifiesto una importante brecha en el tratamiento. Más del 60% de las personas candidatas a recibir tratamiento con estatinas no las tomaban, a pesar de que algunas presentaban un alto riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Los investigadores creen que la calculadora podría facilitar las conversaciones sobre el tratamiento al proporcionar estimaciones de riesgo específicas para cada paciente, en lugar de basarse únicamente en promedios poblacionales o en preocupaciones generales sobre los efectos secundarios.
La nueva calculadora, disponible a través de la tienda de software de Oxford University Innovation, se basa en un modelo de predicción clínica desarrollado y validado con registros médicos anonimizados de más de 5,6 millones de personas registradas en centros de atención primaria de toda Inglaterra. Los investigadores utilizaron datos de más de 1,7 millones de personas para desarrollar el modelo y de otros 3,9 millones para comprobar su precisión.
El modelo utiliza 22 factores que se registran de forma rutinaria, entre ellos la edad, el sexo, la etnia, el índice de masa corporal, el tabaquismo, las afecciones de salud preexistentes, los problemas musculares previos, la deficiencia de vitamina D, el uso de medicamentos y la prescripción de estatinas, para estimar el riesgo que tiene una persona de sufrir trastornos musculares graves en un plazo de uno, cinco y diez años.
Los investigadores prevén que la calculadora se utilice junto con herramientas de evaluación del riesgo cardiovascular, como QRISK, lo que permitirá a pacientes y médicos considerar tanto los beneficios de prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares como el riesgo potencial de sufrir trastornos musculares graves al analizar las opciones de tratamiento.
Las estatinas se recetan con frecuencia para reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, pero la preocupación por los posibles efectos secundarios, en particular los problemas musculares, puede disuadir a algunas personas de iniciar o continuar el tratamiento, incluso cuando es probable que se beneficien. La nueva calculadora ayuda a contextualizar estas preocupaciones y facilita el diálogo entre médicos y pacientes.
Los investigadores se centraron en trastornos musculares graves que requerían hospitalización o incluso la muerte, en lugar de síntomas más leves como dolores musculares. Muchos síntomas musculares leves que se presentan durante el tratamiento con estatinas no son causados por estas y no deberían impedir que los pacientes inicien dicho tratamiento.