Una inmunoterapia consigue por primera vez superar a la quimioterapia en cáncer de vejiga metastásico

Publicado 01/10/2019 7:29:35CET
Cáncer de vejiga
Cáncer de vejiga - SCIENTIFIC ANIMATIONS / WIKIMEDIA COMMONS

MADRID, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

La inmunoterapia 'Tecentriq' (atezolizumab) de la compañía farmacéutica Roche, en combinación con quimioterapia, ha conseguido, por primera vez, superar en eficacia (es decir, retrasar la progresión del tumor) al tratamiento solo con quimioterapia estándar en pacientes con cáncer de vejiga metastásico.

Así lo ha demostrado el ensayo clínico fase III 'IMvigor130', en el que han participado varios centros e investigadores españoles y cuyos datos se han presentado este lunes en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés), que se está celebrando en Barcelona.

Uno de los científicos que ha participado en esta investigación, la más grande a nivel mundial en cáncer de vejiga, es el jefe del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Madrid, Enrique Grande. En una entrevista con Europa Press, el científico resalta que esta es la primera vez desde los años 80 que una combinación de fármacos logra mejorar a la quimioterapia con platino en este tipo de tumores, lo que constituye un hito en la lucha contra esta enfermedad, que supone la novena causa de muerte por cáncer entre los hombres a nivel mundial.

De acuerdo con los últimos resultados, esta combinación de quimioterapia más atezolizumab retrasa en un 18 por ciento la tasa de crecimiento del tumor. Además, mejora la supervivencia mediana del tratamiento solo con quimioterapia, pasando de 13,4 a hasta 16 meses. También consigue elevar al 25-30 por ciento el número de largos supervivientes, que solo con quimioterapia se sitúan en apenas el 5-15 por ciento.

"Ojalá supiésemos identificar a este 25-30 por ciento de antemano, porque probablemente solo con la inmunoterapia se tendrían largas supervivencias y se ahorrarían los efectos adversos de la quimioterapia. Para eso, necesitamos mejorar los biomarcadores que utilizamos, porque el PD-L1 es un buen comienzo, pero no es el ideal", matiza Grande.

APROBADO YA EN ESPAÑA, AUNQUE NO COMO PRIMERA OPCIÓN

Atezolizumab, aprobado para el cáncer de vejiga en España desde abril de 2018, es un anticuerpo monoclonal que inhibe la proteína PD-L1, que es utilizada por el tumor para 'escapar' del sistema inmune, lo que permite la activación de los linfocitos T para que puedan reconocer y destruir las células cancerígenas.

Por el momento, este fármaco solo está costeado por la sanidad pública española cuando el paciente ya ha fracasado con un tratamiento de quimioterapia, pero estos nuevos resultados demuestran que puede ser realmente efectivo como primera opción en aquellas personas que nunca han recibido una terapia previa. "Sin duda, estos nuevos datos van a apoyar a que ese reembolso público se agilice, porque hay un grupo de pacientes que se beneficia de una manera muy clara cuando damos inmunoterapia y quimioterapia", detalla el doctor.

España ha jugado un papel "clave" en esta investigación, pues ha reclutado para el ensayo clínico a uno de cada cuatro pacientes. "La contribución española es de alabar. En general, la investigación en España es puntera; lo digo con orgullo. El nivel de la investigación en cáncer es muy elevado, no tenemos nada que envidiar a ningún país de nuestro entorno", reivindica el doctor.

¿PODRÁ SUSTITUIR ALGÚN DÍA A LA QUIMIOTERAPIA?

El estudio, con 1.213 pacientes, asignó a estas personas de manera aleatoria a tres grupos: uno con atezolizumab más quimioterapia, otro solo con atezolizumab y uno último con quimioterapia más placebo. "Hemos visto que, cuando combinábamos quimioterapia más inmunoterapia y a pesar del corto seguimiento, hay una tendencia muy prometedora a aumentar la supervivencia de los pacientes con cáncer de vejiga metastásico", celebra el investigador español.

Además, destaca que otro hallazgo "muy importante" de esta investigación es que han conseguido seleccionar aquellos pacientes que tienen más posibilidades de responder a la inmunoterapia: aquellos que sobreexpresan la proteína PD-L1. "En estos pacientes, probablemente solo con la inmunoterapia sea suficiente para aumentar la supervivencia global, y no tendrían que recibir la quimioterapia, al menos de inicio. Estos datos necesitan más seguimiento, pero son clínicamente muy siginficativos, porque así se evitan todos los efectos de la quimioterapia", asegura Grande.

"La inmunoterapia está cambiando la manera en la que tratamos a nuestros pacientes a día de hoy. En las últimas décadas, nos hemos centrado en el estudio del tumor en sí, conocemos mucho la biología molecular de cada tumor, pero quizá sea el momento de empezar a estudiar más en profundidad el microambiente tumoral y el sistema inmune de los pacientes. Quizá la respuesta a cuál es el mejor biomarcador no está en el tumor en sí, sino en el propio paciente, ya que hay algunos que son más sensibles a la inmunoterapia", reflexiona el doctor sobre el futuro de este tipo de terapias, que estimulan el sistema inmune del paciente para 'luchar' contra el tumor.

El doctor avanza que el desarrollo de este fármaco "no se para aquí", ya que se está trabajando en dos objetivos: en primer lugar, encontrar un mejor biomarcador de respuesta; y en segundo lugar, trasladar el beneficio del medicamento a etapas más precoces de la enfermedad. Por ejemplo, ensayos clínicos están ya evaluando su eficacia en evitar la recaída tras la extirpación de la vejiga, así como reducir el número de cirugías o incluso evitarlas.

En cualquier caso, esta terapia ya está disponible en Estados Unidos, en la Unión Europea y en otros países de todo el mundo, ya sea sola o en combinación con terapias dirigidas y/o quimioterapias para diversos tipos de cáncer de pulmón no microcítico y microcítico, de tumores uroteliales en estadios avanzados y para el cáncer de mama triple negativo PD-L1 positivo. Además, Roche también tiene diferentes estudios en marcha y previstos en fase III basados en este medicamento para cánceres de pulmón, genitourinarios, de piel, de mama, gastrointestinales, ginecológicos y para tumores de cabeza y cuello.

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