Archivo - Nocebo o placebo. - FOKUSIERT/ISTOCK - Archivo
MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un equipo multiinstitucional liderado por la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), ha identificado los circuitos cerebrales responsables del alivio del dolor por efecto placebo.
Sus hallazgos, publicados en la revista 'Neuron', describen las regiones cerebrales que sustentan los efectos placebo e identifican los sitios donde los neuropéptidos opioides endógenos (comúnmente conocidos como endorfinas) proporcionan señales cruciales para dicho alivio.
Este estudio es el primero en establecer los mecanismos del efecto placebo mediante un método de "traducción inversa", en el que un protocolo de placebo que funciona en humanos se adaptó directamente a ratones. Es importante destacar que, en colaboración con laboratorios de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de California en Irvine (también en Estados Unidos), detectaron actividad en áreas cerebrales de ratones que corresponden a las previamente implicadas en estudios con humanos.
Mediante el mapeo preciso de las vías neuronales y la manipulación de la actividad cerebral en ratones, los investigadores descubrieron funciones esenciales de los circuitos neuronales que conectan la corteza con el tronco encefálico y la médula espinal durante el alivio del dolor inducido por el placebo.
"Tomamos un protocolo con placebo de humanos y lo adaptamos a ratones, y lo usamos para desentrañar los mecanismos subyacentes. Fuimos mucho más allá que en estudios anteriores e identificamos un sitio donde los péptidos opioides endógenos son cruciales, algo que no se había hecho antes", comenta Matthew Banghart, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de California en San Diego.
Cabe destacar que descubrieron que entrenar a ratones para que presenten un efecto placebo con un tipo de dolor produce un alivio notable de varios tipos diferentes de dolor, incluido el dolor causado por lesiones.
"Este hallazgo tiene implicaciones directas sobre cómo se podría utilizar el entrenamiento con placebo en humanos para generar resiliencia al dolor futuro resultante de una lesión, ya sea anticipado, como una cirugía próxima, o imprevisto, como una fractura ósea por una caída", explica Banghart.
Los resultados de la investigación también ofrecen la esperanza de utilizar estos efectos placebo, impulsados por las expectativas, como sustituto de los analgésicos que pueden causar adicción. Según Banghart, es posible que los pacientes en entornos clínicos puedan ser entrenados para desarrollar resistencia preventiva al dolor mediante el condicionamiento placebo.
Para dilucidar el papel de los péptidos opioides naturales en áreas específicas del cerebro, los investigadores implementaron dos tecnologías emergentes. En primer lugar, utilizando sensores innovadores desarrollados con colegas de la UC Davis y el Instituto Max Planck de Neurociencia de Florida, detectaron la señalización de péptidos opioides durante ensayos con placebo en una región denominada sustancia gris periacueductal ventrolateral (vlPAG), conocida por ser un centro clave en la señalización del dolor.
ENDORFINAS, OPIOIDES Y PLACEBO: EL MAPA CEREBRAL DEL ALIVIO DEL DOLOR
Para demostrar que estos péptidos opioides endógenos realmente alivian el dolor, de forma similar a los analgésicos opioides como la morfina, los investigadores emplearon un fármaco fotoactivable desarrollado en el laboratorio de Banghart, llamado PhNX (naloxona fotoactivable).
La naloxona, también conocida como Narcan, es el medicamento que se utiliza para revertir las sobredosis de opioides bloqueando los receptores opioides. Mediante la luz, pudieron controlar con precisión el lugar y el momento de la interferencia en la señalización opioide.
Con PhNX, los científicos descubrieron que tanto el alivio del dolor inducido por la morfina como el alivio del dolor por efecto placebo dependen de la señalización opioide en la región cerebral vlPAG.
La coautora principal, Janie Chang-Weinberg, estudiante de doctorado en el Programa de Posgrado en Ciencias Biológicas, asegura: "Básicamente, entrenamos el cerebro de un ratón para que creara sus propios analgésicos de amplio espectro a demanda, precisamente donde se necesitan para tratar el dolor, sin los efectos secundarios de los analgésicos a base de opioides. Estos resultados aumentan la relevancia traslacional de los modelos de placebo en roedores a contextos clínicos, en los que las experiencias previas de los pacientes con medicamentos y entornos de tratamiento pueden generalizarse a expectativas más amplias de mejora", concluyen los investigadores en su artículo.
Futuros estudios basados ??en estos nuevos resultados profundizarán en cómo se desarrolla el aprendizaje por efecto placebo en el cerebro. Un objetivo principal de estos estudios será evaluar diferentes estrategias de entrenamiento con placebo en ratones, con la esperanza de desarrollar protocolos que permitan generar resistencia al dolor por efecto placebo en la población general, especialmente en personas con dolor crónico.