Archivo - Un estudio impulsado por Philips supera los 320 pacientes incluidos para evaluar vías de atención al ictus - PHILIPS - Archivo
MADRID 28 Oct. (EUROPA PRESS) -
El ensayo clínico internacional WE-TRUST, promovido por Philips, ha superado los 320 pacientes incluidos en su investigación sobre nuevas estrategias para agilizar la atención del ictus isquémico agudo, ya que reconocer los síntomas y acceder rápidamente a los servicios de emergencia es el primer paso.
Con motivo del Día Mundial del Ictus, que se celebra el próximo 29 de octubre, la compañía pone el foco en el potencial de estos nuevos circuitos asistenciales para mejorar la recuperación de los pacientes.
Al respecto, recuerdan que en la atención al ictus, cada minuto cuenta. "Tras sufrir un ictus, la rapidez hasta el tratamiento es fundamental para ofrecer a los pacientes las mejores posibilidades de recuperación", explica el profesor Raul Nogueira, investigador principal del estudio WE-TRUST.
"Este ensayo nos brinda la oportunidad de evaluar, a través de una amplia red internacional, si un circuito asistencial más ágil puede reducir de forma segura los tiempos de atención en los pacientes que cumplen los criterios de selección", añade.
En pacientes seleccionados con ictus isquémico provocado por la oclusión de un gran vaso cerebral, la trombectomía mecánica permite extraer el coágulo responsable de la obstrucción. Sin embargo, el circuito asistencial convencional suele requerir una tomografía computarizada (TAC) o una resonancia magnética (RM) inicial, seguida del traslado a la sala de intervencionismo para realizar el tratamiento.
Para estudiar una posible simplificación de este proceso, el ensayo WE-TRUST evalúa un circuito de atención denominado Direct-to-Angio-Suite (DTAS), basado en el traslado directo del paciente a la sala de intervencionismo. Este modelo permite integrar la evaluación mediante imagen y el posible tratamiento endovascular en un mismo entorno, con el objetivo de reducir los tiempos asistenciales sin comprometer la seguridad del paciente.
"Alcanzar los 320 pacientes es importante no solo por la cifra, sino porque se están incorporando pacientes de distintos países y continentes. Esto demuestra que no se trata de un circuito limitado a unos pocos hospitales pioneros, sino que puede implantarse en centros de ictus de volumen medio y alto de diferentes partes del mundo", señala el doctor Marc Ribó, coinvestigador principal internacional de WE-TRUST, neurólogo intervencionista del Hospital Universitario Vall d'Hebron e investigador del Vall d'Hebron Instituto de Investigación (VHIR), en Barcelona.
DIAGNÓSTICO POR IMAGEN Y TRATAMIENTO EN UN MISMO ENTORNO
El circuito DTAS no está concebido para todos los pacientes con sospecha de ictus. Está dirigido a personas con una elevada probabilidad de presentar una oclusión de gran vaso, en las que los equipos clínicos deben tomar decisiones rápidas basadas en información diagnóstica fiable.
Para ello, el modelo utiliza tecnología avanzada de tomografía computarizada de haz cónico, que permite obtener imágenes cerebrales directamente en la sala de intervencionismo y apoyar la toma de decisiones clínicas.
"Con la ayuda de técnicas avanzadas de imagen cerebral en la sala de intervencionismo, el objetivo es evitar una prueba adicional de TAC o resonancia magnética convencional en determinados pacientes y ahorrar un tiempo muy valioso", explica el profesor Nogueira.
La calidad de imagen es un requisito esencial para la aplicación de este circuito, que también exige procedimientos de adquisición adecuados y equipos sanitarios familiarizados con la tecnología.
"Disponer de imágenes de alta calidad en la sala de intervencionismo es el punto de partida esencial", destaca el doctor Ribó. "El equipo necesita tener la confianza suficiente para descartar una hemorragia intracraneal, evaluar rápidamente al paciente y tomar la decisión adecuada. Si la calidad de imagen es insuficiente, este circuito no debe utilizarse", añade.
El objetivo, por tanto, no es únicamente obtener imágenes con mayor rapidez, sino disponer de información suficientemente fiable para respaldar las decisiones clínicas y seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.