Publicado 27/06/2022 11:26

En 2021 se alcanzó un récord histórico de exportaciones de medicamentos, superando los 17.000 millones de euros

Archivo - Fármacos, medicinas, pastillas
Archivo - Fármacos, medicinas, pastillas - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / DMYTRO POKULITYI

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

La industria farmacéutica que opera en España aumentó un 41 por ciento sus ventas al exterior en 2021, hasta alcanzar los 17.076 millones de euros, lo que supuso lograr el máximo histórico de las exportaciones del sector, según la 'Memoria de Actividades en 2021' de Farmaindustria.

Esta cifra (que tiene un punto de coyuntural, en tanto responde en gran medida a las ventas de vacunas contra la Covid-19 producidas en España) se suma a los crecimientos sostenidos en los últimos años y sitúa a las exportaciones farmacéuticas en el 5,4 por ciento del total, con lo que los medicamentos son el cuarto producto "más exportado" del país.

Ese porcentaje del 5,4 por ciento asciende al 20,4 por ciento en el caso sólo de los productos de alta tecnología. La industria farmacéutica es la más importante en este ámbito junto a la aeroespacial. Además, las exportaciones por empleado alcanzan un valor de 247.000 euros, más del doble de la media de los sectores industriales.

Además del crecimiento en exportaciones, la memoria también recoge que las compañías farmacéuticas fueron responsables del 19,6 por ciento del total de la inversión industrial en I+D, lo que coloca al sector sólo por detrás del automóvil en este ámbito.

Es un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta que la cifra de negocio de las compañías farmacéuticas únicamente supone el 2,3 por ciento del total de la industria española, por lo que está a la cabeza en intensidad en I+D (inversión en I+D sobre cifra de negocios).

La industria farmacéutica es también el sector que más empleo genera en investigación en España, con 6.062 profesionales dedicados a estas tareas. Además, dos terceras partes de estos puestos corresponden a mujeres (4.060), por lo que una cada de cuatro investigadoras empleadas hoy en la industria en España trabaja en compañías farmacéuticas.

"Nuestras compañías han desempeñado en los dos últimos años un papel crítico en la lucha global contra la pandemia. Los datos de esta Memoria reafirman a la industria farmacéutica como uno de los principales dinamizadores de la economía española y muestran su fortaleza y capacidad para ser uno de los sectores estratégicos que contribuyan a la reactivación del país", ha dicho el director general de Farmaindustria, Juan Yermo.

El impulso continuado a la inversión en investigación ha logrado que España se haya posicionado entre los países con mejores condiciones para el desarrollo de ensayos clínicos de medicamentos. Esto ha sido posible gracias al nivel científico de los profesionales sanitarios, el apoyo de la Administración sanitaria, agencia reguladora y hospitales, la creciente implicación de los pacientes y la fuerte apuesta de la industria farmacéutica por España.

Así, según recoge la 'Memoria' de Farmaindustria, en 2021 se pusieron en marcha 997 ensayos clínicos de medicamentos, en línea con los aprobados en 2020, pero ya sin tanto peso de los estudios ligados a medicamentos contra la Covid-19. De hecho, los ensayos sobre Covid-19 sólo sumaron el 5,6 por ciento el año pasado.

"España es ya un país de referencia en la realización de ensayos clínicos, en su gran mayoría promovidos por la industria. Y este liderazgo es fruto de un modelo de éxito de colaboración público-privada, entre el sistema sanitario y las compañías promotoras, que atrae inversión a nuestros hospitales y mejora la calidad de la prestación sanitaria. Tenemos que perseverar y mejorar este modelo de colaboración para consolidar el liderazgo de España, lo que es un beneficio para toda la sociedad. Para nuestras compañías es primordial, como señaló el presidente de Farmaindustria en la Asamblea General de la semana pasada", ha dicho Yermo.

El trabajo destaca también otros datos que reflejan el compromiso social de las compañías de Farmaindustria, reflejado en su lucha contra el cambio climático y el respeto a las buenas prácticas y la transparencia, que responden a una rigurosa autorregulación a través del Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, cuyo cumplimiento garantiza la Unidad de Supervisión Deontológica (USD).

La apuesta de la industria farmacéutica por la transparencia incluye la publicación desde hace dos décadas de las sanciones y mediaciones en aplicación del citado Código; desde hace una década, de las colaboraciones con organizaciones de pacientes, y desde hace siete años, de las colaboraciones con organizaciones y profesionales sanitarios.

La USD supervisa también los congresos y reuniones científico-profesionales, para decidir si las compañías farmacéuticas pueden apoyarlos económicamente. En 2021, el Sistema de Autorregulación analizó y verificó 1.419 reuniones y congresos científicos, de los que el 97 por ciento cumplían con el Código de Buenas Prácticas.

La implicación del sector con el cuidado del medioambiente se materializa especialmente a través de Sigre, entidad sin ánimo de lucro creada hace veinte años por la industria farmacéutica, en colaboración con oficinas de farmacia y distribuidores, para garantizar la correcta gestión medioambiental de los envases y restos de medicamentos de origen doméstico.

En 2021, gracias esta iniciativa se logró reciclar el 68% de los materiales de envases recuperados en los 22.000 puntos Sigre de las farmacias. Las medidas de prevención de las compañías farmacéuticas han hecho que ya uno de cada tres envases de fármacos sea más ecológico, y en general son un 25 por ciento más ligeros.

El compromiso con la seguridad de los pacientes es otro de los más desarrollados. En este ámbito está en funcionamiento desde 2019 el Sistema Español de Verificación de Medicamentos (SEVeM), iniciativa de Farmaindustria junto al resto de las agentes de la cadena del medicamento y en cumplimiento de la normativa europea contra la falsificación. A lo largo del año pasado, SEVeM superó las 19.000 referencias de medicamentos cargadas en el sistema; los 4.000 millones de identificadores únicos, y más de 750 millones de medicamentos desactivados.