Actualizado 11/06/2020 7:04:23 +00:00 CET

Eczema de contacto, ¿cómo identificarlo?

Eccema, piel, dermatitis
Eccema, piel, dermatitis - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / AZMANL - Archivo

   MADRID, 11 Jun. (EDIZIONEZ) -

   La dermatitis de contacto es una patología muy frecuente en Dermatología y puede afectar a cualquier grupo de edad. Uno de los principales problemas que conlleva es que puede suponer un problema laboral, especialmente para algunas profesiones, como el personal de cocina, el personal sanitario, entre los peluqueros, o por ejemplo en los trabajadores de industria metalúrgica.

   Se trata de un trastorno inflamatorio de la piel ocasionado por el contacto de la misma con una sustancia externa, según precisa la Fundación Piel Sana, de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV). En ella, tienen lugar varias fases, según mantiene en una entrevista con Infosalus la doctora Rita Rodrigues, dermatóloga de la Unidad de Alergia y Piel sensible del Grupo dermatológico Pedro Jaén.

   "La fase aguda se caracteriza por la aparición de una reacción con rojez y edema, acompañándose de picor intenso. Paulatinamente van apareciendo vesículas que se rompen fácilmente dejando costras. En la fase subaguda y crónica empieza a presentarse descamación y la liquenificación. El proceso puede desaparecer sin dejar lesiones residuales", explica la especialista.

   La Fundación Piel Sana establece que existen 2 tipos de dermatitis o eczema de contacto:

.- Eczema de Contacto Irritativo (ECI): Se trata de una inflamación de la piel producida por el efecto directo de una sustancia externa debido a sus características físicas o químicas, sin que haya una respuesta de tipo alérgico implicada. Es la forma más frecuente de dermatitis de contacto, hasta un 80% de casos según algunos autores. Al no tratarse de una respuesta mediada inmunológicamente, una sola exposición al agente desencadenante puede ser suficiente para producir la reacción.

   Algunas de las sustancias más frecuentemente implicadas incluyen agentes abrasivos, limpiadores, oxidantes y reductores, enzimas de origen animal y vegetal, y polvos secantes. No ocurre en todas las personas por igual, pero sí sobre todo en aquellas que presentan alguna alteración cutánea previa como la dermatitis atópica, pueden verse más afectadas.

   Clínicamente, se suele manifestar en forma de eritema (rojez) y de vesículas o descamación, y en los casos más graves con engrosamiento cutáneo y fisuración, generalmente limitado a las zonas que contactan con el agente desencadenante. Es frecuente que asocie una sensación de quemazón o de dolor, sin que exista normalmente sensación de prurito o picor, y los síntomas pueden iniciarse inmediatamente tras la exposición o tras un lapso mayor de tiempo.

   .- Eczema Alérgico de Contacto (EAC): Es una inflamación mediada por el sistema inmune, a través de una respuesta alérgica, o de hipersensibilidad, que resulta del contacto repetido de un alérgeno con la piel, y tras pasar un tiempo de latencia variable. Una vez que una persona se ha hecho alérgica a una sustancia, lo será para toda la vida, de modo que la presencia de pequeñas concentraciones del alérgeno puede iniciar los síntomas.

   En general las lesiones se iniciarán en las zonas de contacto del alérgeno con la piel, aunque posteriormente pueden superar estos límites, siendo éste un dato importante en la historia clínica para el diagnóstico y la valoración de cualquier sustancia como posible causa.

   A la hora de tratar un EAC es fundamental evitar el contacto con el alérgeno, sus fuentes y otras sustancias que puedan desencadenar reacciones cruzadas que pueda haber con productos similares. La utilización de tratamientos tópicos o sistémicos serán pautados de manera individualizada, si fuera preciso por el médico que analice los resultados del estudio efectuado, para confirmar e identificar el agente responsable de la alergia de contacto.

AGENTES QUE DAN MÁS ALERGIA

   Entre sus causas, la especialista del Grupo Pedro Jaén señala que los agentes que pueden ocasionar el eczema de contacto irritativo son múltiples y variados: Agua, detergentes, surfactantes, agentes humectantes y emulsionantes, alcalis y ácidos, disolventes, agentes físicos, plantas, medicamentos tópicos, cosméticos, etc.

   Mientras, menciona que en el eczema de contacto alérgico, aunque se han descrito más de 2.000 sustancias como alérgenos, la gran mayoría de casos se producen por un número relativamente pequeño de productos que no supera la cifra de 30. "En la consulta general los grupos de alérgenos más frecuentes son los metales, los cosméticos, los fármacos, las gomas, los productos textiles, las resinas o pegamentos, y las plantas y las maderas. Su índice de sensibilidad depende de factores como sexo, profesión, país, costumbres entre otros factores", explica la doctora Rodrigues.

   Entre los síntomas, la dermatóloga recuerda que en el eczema de contacto alérgico, los hallazgos clínicos dependen de la naturaleza del alérgeno, de la localización del contacto, de la cantidad de sustancia, del tiempo de contacto y del grado de sensibilización del paciente. "Si el grado de sensibilización es alto y la cantidad y tiempo de exposición son elevadas la dermatitis deja de aparecer en la zona exclusiva de contacto, y se puede extender e inclusive generalizarse", añade.

En el caso del eczema irritativo, la experta dice que se localiza en las zonas de contacto con la sustancia responsable, y sus bordes son bastante bien definidos, al contrario de lo que ocurre con el eczema de contacto alérgico. "Las zonas de piel más gruesa, como las palmas y las plantas reaccionan de forma mucho menor que otras de piel fina como la cara o el cuello, esto es incluso más evidente a nivel de los párpados y de los genitales. A nivel ocupacional, las manos es la zona mas afectada (80%), seguida de muñecas y antebrazos", mantiene la especialista en Piel Sensible del Grupo Pedro Jaén.

   Sobre el tratamiento, señala que inicialmente es fundamental hacer una buena historia clínica, orientada a averiguar los ámbitos laborales o domiciliarios de contacto con las diferentes sustancias químicas, para posteriormente hacer pruebas de contacto y poder confirmar el eczema de contacto alérgico. Una vez realizado el diagnóstico, el paciente tiene que evitar el contacto con las sustancias responsables de su eczema de contacto. En ocasiones basta con utilizar equipos de protección individual adecuados, o cuando su uso no evita la aparición del cuadro clínico, el paciente tiene que cambiar de puesto de trabajo.

   En cuanto al pronóstico, la doctora Rita Rodrigues celebra que es "bueno" siempre que el paciente evite" el contacto con las sustancias responsables de su eczema de contacto, porque el cuadro clínico se resuelve. Cuando esto no ocurre, el eczema se cronifica e incapacita para la realización de actividades del día a día, afectando la calidad de vida del paciente", advierte la dermatóloga y especialista en piel sensible.

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