Archivo - Niña realizando su rutina de belleza por la mañana - HOBO_018/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
Cada vez más adolescentes utilizan cosméticos para adultos que contienen ingredientes activos, pero un cuidado excesivo de la piel a esta edad puede incluso empeorar las cosas, advierte la doctora Anikó Kovács, dermatóloga del Departamento de Dermatología, Venereología y Dermatooncología de la Universidad Semmelweis (Hungría), que advierte que en la adolescencia, una rutina de cuidado de la piel mal elegida puede provocar problemas como sequedad, irritación e incluso reacciones alérgicas dolorosas o con picazón.
En los últimos años, los hábitos de cuidado de la piel de niños y adolescentes han cambiado drásticamente. Influenciados por las tendencias en redes sociales, este grupo de edad comienza a usar cosméticos, maquillaje y preparados con ingredientes activos a edades cada vez más tempranas.
"Sin embargo, es importante distinguir entre los casos en que un joven realmente tiene un problema de piel y cuando está tratando una piel completamente sana", explica la doctora que precida que la piel joven aún no está madura, por lo que es más sensible y vulnerable a los ingredientes activos que la piel adulta.
Uno de los mayores peligros en el cuidado de la piel adolescente es el exceso. La piel joven no requiere una rutina compleja, sino un cuidado consciente y moderado con productos de confianza. Los cosméticos que se venden en la Unión Europea se someten a pruebas rigurosas, lo que los convierte en una opción más segura que los productos de origen desconocido.
"Si es posible, conviene consultar con un dermatólogo o farmacéutico a la hora de elegir los productos adecuados", recomienda la experta.
Para los niños que no tienen problemas de piel, como los de entre 10 y 11 años, basta con una limpieza facial suave, por ejemplo con agua micelar sin perfume, y el uso matutino de un protector solar adecuado para su tipo de piel. La hidratación excesiva a esta edad puede incluso provocar molestias, como inflamación de la piel alrededor de la boca.
Uno de los errores más comunes es usar productos antiacné con un fuerte efecto secante en pieles sanas o ligeramente grasas. Esto puede provocar fácilmente sequedad, irritación y reacciones alérgicas, como enrojecimiento, picazón o incluso dolor, conocidas como dermatitis de contacto.
El problema cutáneo más común en la adolescencia es el acné. Suele aparecer en la cara y, en casos más graves, en la espalda o el pecho, donde hay muchas glándulas sebáceas. El tratamiento consiste en una limpieza facial regular, una o dos veces al día, con un limpiador específico para piel grasa, eliminando el maquillaje y las impurezas.
Por la noche, se aplican cremas antiacné con ingredientes activos, y por la mañana se hidrata la piel y se aplica protección solar. El especialista advierte además que los remedios caseros que circulan en las redes sociales y el uso simultáneo de múltiples ingredientes activos fuertes pueden empeorar significativamente los síntomas.
El uso de maquillaje se ha convertido en una práctica habitual incluso entre los adolescentes, pero es importante eliminar cualquier rastro de maquillaje a diario y, siempre que sea posible, evitar el uso de productos demasiado grasos o que proporcionen una cobertura excesiva.
Si la piel de un niño se enrojece o inflama después de usar maquillaje o cosméticos, lo primero que se debe hacer es lavarla para retirar el producto. En casos leves, las cremas calmantes con pantenol pueden ser útiles, pero si los síntomas no mejoran, es necesario consultar con un médico.