Archivo - Sanitaria atendiendo a una paciente en la UCI. - TEMPURA/ISTOCK - Archivo
MADRID, 29 Jul. (EDIZIONES) -
Las olas de calor no sólo disparan los termómetros, también cambian el perfil de los pacientes que llegan a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Golpes de calor, deshidrataciones graves, ahogamientos, accidentes de tráfico, o descompensaciones de enfermedades crónicas son algunas de las situaciones que más preocupan a los intensivistas durante el verano.
Con la llegada de un nuevo episodio de calor extremo a España, los expertos explican cómo se preparan las UCI, quiénes tienen un mayor riesgo de ingresar y qué medidas pueden evitar que una emergencia veraniega termine convirtiéndose en un problema crítico.
Conversamos para ello en Europa Press Salud Infosalus con Jordi Morillas, coordinador del Grupo de Trabajo de Organización, Planificación, y Gestión de la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICyUC) y jefe del Servicio de Medicina Intensiva del Hospital de Barcelona, quien resalta que las UCI en España son referentes mundiales por su capacidad de adaptación y de respuesta: "El verano, efectivamente, cambia las dinámicas de lo que ocurre fuera del hospital, pero dentro de nuestras unidades tenemos planes de contingencia para cualquier eventualidad que se pueda producir".
Comentamos en primer lugar el mito de que los hospitales se colapsan de forma generalizada en verano debido al calor, pero dice que la realidad es que la actividad no necesariamente aumenta en volumen total de pacientes, sino que cambia de perfil. Señala que, mientras disminuyen los ingresos por virus respiratorios típicos del invierno (como la gripe), aumentan los casos vinculados de forma directa o indirecta al calor y a las actividades vacacionales. "Así, el impacto real es una redistribución de nuestras prioridades y recursos, manteniendo siempre el mismo nivel de excelencia y seguridad", afirma el doctor Morillas.
PATOLOGÍAS MÁS FRECUENTES EN LA UCI EN VERANO
En medicina intensiva divide de esta manera los riesgos del verano en dos grandes bloques:
* Los efectos directos del calor: El más grave es el golpe de calor, una emergencia médica en la que el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura (superando los 40 °C); esto puede provocar un fallo multiorgánico si no se actúa con rapidez de forma muy agresiva.
* Causas accidentales y ambientales: El aumento de los viajes por carretera incrementa los ingresos por traumatismos graves (accidentes de tráfico); y también son frecuentes los ahogamientos o 'casi-ahogamientos' en playas y en piscinas, así como las infecciones gastrointestinales severas debido a la peor conservación de los alimentos por el calor.
QUÉ SUCEDE CON LAS OLAS DE CALOR
En este sentido, y teniendo en cuenta que desde este miércoles se ha iniciado en España una nueva ola de calor, este experto de la SEMICyUC mantiene que las olas de calor impactan de forma diferente en la población, y obligan a vigilar dos perfiles de pacientes muy distintos:
* El paciente vulnerable: Son personas mayores, lactantes, o pacientes con enfermedades crónicas previas (insuficiencia cardíaca, enfermedad renal, EPOC o diabetes); ya que en ellos, el calor extremo no suele entrar por la puerta como un 'golpe de calor puro', sino que descompensa gravemente su enfermedad de base; en este sentido, señala que una deshidratación severa por calor puede hacer que su corazón o sus riñones fallen, obligando a su ingreso en UCI.
* El paciente joven y sano: Este es el perfil que sufre el golpe de calor clásico por esfuerzo, y dice que suele ser un deportista que entrena a horas de máxima radiación, o bien un trabajador que realiza un esfuerzo físico extremo bajo el sol sin la hidratación adecuada.
En este sentido, y a la hora de afrontar una ola de calor, subraya que la preparación de las Unidades de Cuidados Intensivos es "continua", y se basa en la flexibilidad de los recursos y en la protocolización: "En España contamos con planes de contingencia muy ensayados para olas de calor. Disponemos de sistemas de monitorización en tiempo real para predecir picos de demanda y, si es necesario, tenemos la capacidad técnica y humana de activar camas de reserva de forma inmediata".
Además, sostiene que las UCI españolas cuentan con tecnologías específicas de enfriamiento rápido artificial (tanto parches térmicos, como sistemas de enfriamiento endovascular a través de catéteres), diseñadas para bajar la temperatura corporal de un paciente crítico en cuestión de minutos.
TIPS PARA QUE TU VERANO NO TERMINE EN UNA SITUACIÓN CRÍTICA
Con todo ello, pedimos al doctor Jordi Morillas, coordinador del Grupo de Trabajo de Organización, Planificación, y Gestión de la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias que nos aporte una serie de consejos para evitar que un problema relacionado con el verano termine en una situación crítica.
Remarca en primer lugar que "la inmensa mayoría de los ingresos veraniegos en la UCI se pueden prevenir", y para esos algunas de las recomendaciones que realiza desde su experiencia como intensivista son:
1. Anticiparse a la sed: No espere a tener sed para beber agua, especialmente si es una persona mayor; en la vejez, el mecanismo cerebral que avisa de la deshidratación falla.
2. Respetar las 'horas de tregua': Queda terminantemente prohibido hacer deporte intenso o trabajos pesados al aire libre entre las 12:00 y las 17:00 horas en los días de calor extremo.
3. Atención a los cambios bruscos: En playas y piscinas evite lanzarse al agua de golpe tras pasar horas al sol, o después de una comida copiosa; el choque térmico (hidrocución) puede causar paradas cardiorrespiratorias, que es lo que se conocía, a nivel popular, como 'corte de digestión'.
4. Cero distracciones: El ahogamiento de un menor ocurre en cuestión de segundos y en un palmo de agua; la supervisión visual debe ser constante.
En última instancia, este especialista quiere hacer hincapié en un aspecto fundamental que dice que la población suele desconocer y es la coordinación en red de la medicina intensiva.
"Si un ciudadano sufre un accidente grave o un golpe de calor en un pueblo remoto o en una zona de vacaciones alejada de una gran capital, el sistema está diseñado para que no quede desamparado. Trabajamos mano a mano con los servicios de emergencias extrahospitalarias (como el SAMUR, SUMMA, SEM, etc.). Los pacientes críticos son estabilizados in situ y trasladados en helicópteros o UVIs móviles directamente a la UCI idónea, independientemente de la presión asistencial que tenga ese hospital en concreto. La equidad y la rapidez del sistema español de cuidados críticos es una garantía de vida absoluta en cualquier rincón del país durante las vacaciones", concluye el doctor Morillas.