Archivo - Imagen de un doctor con un información sobre el VPH. - SHUTTERSTOCK_1912209652R - Archivo
MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -
El virus del papiloma humano (VPH) está adquiriendo un peso creciente en el cáncer de orofaringe al estar detrás de más de la mitad de los casos (53,8%), según los resultados de un nuevo estudio presentado en el 77º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC).
Aunque tradicionalmente se ha asociado al consumo de tabaco y alcohol, este tumor ha experimentado un cambio epidemiológico en las últimas décadas, como refleja este estudio descriptivo realizado en 48 pacientes del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.
"Cada vez encontramos más casos de pacientes con tumores relacionados con el VPH, fundamentalmente en la orofaringe, la zona situada al fondo de la boca", ha señalado en declaraciones a Europa Press la presidenta de la Comisión de Congresos de la SEORL-CCC y otorrinolaringóloga especializada en cabeza y cuello del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Fátima Sánchez.
La investigación confirma que la etiología viral afecta a pacientes ligeramente más jóvenes y sin los factores de riesgo clásicos, como el consumo de tabaco y alcohol, que históricamente causaban estos tumores de cabeza y cuello.
El nuevo estudio ha revelado que el 53,8 por ciento de pacientes fue positivo para p16, marcador empleado para estudiar la asociación del tumor con el VPH, y el porcentaje alcanzó el 92,3 por ciento entre quienes no presentaban los factores de riesgo clásicos.
El trabajo encuentra también diferencias en la edad. Los pacientes p16 positivos tenían una edad media de 59,7 años, casi cinco años menos que los p16 negativos, cuya media fue de 64,4 años. Esta diferencia coincide, según los autores, con el perfil descrito en la literatura científica, que sitúa los tumores asociados al VPH en pacientes ligeramente más jóvenes.
En cuanto al sexo, el 67,5 por ciento de los pacientes analizados eran hombres y el 32,5 por ciento mujeres, una distribución que también concuerda con la mayor prevalencia del cáncer de orofaringe entre los varones señalada por los autores.
Los resultados de esta serie son coherentes con el creciente peso que la literatura científica atribuye al VPH en el cáncer de orofaringe. Según la epidemiología recogida por los autores, el virus es responsable actualmente de casi la mitad (47%) de estos tumores, una evolución que está modificando el perfil tradicional de los pacientes, con casos a edades algo más tempranas y sin antecedentes de consumo de tabaco y alcohol.
"Los estudios han demostrado que los pacientes en los que el VPH es el único factor causante presentan, en principio, un mejor pronóstico y una mayor respuesta a los tratamientos. Por el momento, la evidencia disponible no permite cambiar radicalmente la forma de abordar estos casos, aunque sí confirma que estos pacientes responden mejor al tratamiento en general", ha subrayado Sánchez.
Según la especialista, el aumento de los casos relacionados con el VPH podría deberse a que actualmente se realizan más pruebas para detectarlo. "No sabemos exactamente si hay más casos que antes, pero ahora se hacen más pruebas para identificarlo. Prácticamente se realiza a todos los pacientes que tienen una lesión sospechosa de tumor en esta zona de la orofaringe, cosa que antes apenas se hacía", ha explicado.
UN PERFIL CLÍNICO Y PRONÓSTICO DIFERENTE
Una segunda investigación presentada en el Congreso analiza desde otra perspectiva el carcinoma de orofaringe relacionado con el VPH. En esta serie, realizada por especialistas del Hospital Universitario Donostia sobre 154 pacientes diagnosticados entre 2018 y 2023, el 35,7 por ciento de los tumores fue p16 positivo. El estudio se centra en las diferencias clínicas y pronósticas entre este grupo y los pacientes con tumores p16 negativos.
Los pacientes p16 positivos eran significativamente más jóvenes -63 años de media frente a 68- y presentaban una menor exposición al alcohol. También existían diferencias en las características de los tumores: en el 96,4 por ciento de los pacientes p16 positivos se localizaban en las amígdalas o en la base de la lengua, frente al 69,6 por ciento de los p16 negativos, y fueron diagnosticados con mayor frecuencia en estadios locorregionales menos avanzados.
Las diferencias se observan también en el pronóstico. A los dos años, la supervivencia global alcanzaba el 78,2 por ciento entre los pacientes p16 positivos, frente al 54,5 por ciento de los p16 negativos. Además, el estudio comprobó que el estado p16 negativo se mantenía como un factor independiente asociado a un mayor riesgo de mortalidad.
LA VACUNACIÓN FRENTE AL VPH MOSTRARÁ SUS EFECTOS A LARGO PLAZO
La presidenta de la Comisión de Congresos de la SEORL-CCC ha destacado que la vacunación es la mejor medida frente al VPH. En España, se aprobó esta vacunación en mujeres adolescentes en 2007. En 2022 se incorporó la vacunación en adolescentes varones a los 12 años.
"El impacto de la vacunación se podrá evaluar mejor cuando las generaciones jóvenes alcancen la edad en la que estos tumores son más frecuentes, en torno a los 60 años", ha indicado la especialista, quien ha añadido que esto podría observarse dentro de aproximadamente unos 50 años.
No obstante, la vacunación no solo protege a quienes la reciben, sino que también contribuye a reducir la transmisión del virus y a proteger a sus contactos. Por ello, la experta ha destacado la importancia de alcanzar una vacunación lo más universal posible.
"Existen estudios que recomiendan la vacunación en determinados casos, como en personas con tumores relacionados con el VPH, papilomatosis u otras enfermedades asociadas a este virus, ya que se ha observado una evolución más favorable y una menor progresión de la enfermedad oncológica", ha finalizado Sánchez.