Archivo - Sanitaria atendiendo a una paciente en la UCI. - TEMPURA/ISTOCK - Archivo
MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las enfermeras son una de las partes más importantes del personal sanitario a nivel mundial, pero su contribución se suele pasar por alto, según un nuevo estudio que examina el lugar de la profesión en el creciente movimiento 'Una Salud' para conectar la salud humana, animal y ambiental, en el que concluye que las enfermeras ya son fundamentales para ese modelo.
El trabajo, publicado en la revista de acceso abierto 'CABI One Health', sostiene que la enfermería ya practica muchos de los principios fundamentales del enfoque "Una Salud". Los enfermeros trabajan en la atención clínica, la salud comunitaria y ambiental, la prevención de infecciones y la respuesta a emergencias.
"Las enfermeras ya contribuyen al enfoque 'Una Salud' en muchos ámbitos, pero sus contribuciones a menudo permanecen invisibles porque no se conceptualizan ni se reconocen explícitamente como parte de 'Una Salud', lo que limita su participación en la gobernanza, la educación y la toma de decisiones estratégicas", afirma el autor principal, el profesor Paulo Ferrinho de la Universidade Nova de Lisboa (Portugal).
Estas limitaciones son importantes cuando surgen enfermedades infecciosas. Durante un brote, las enfermeras son trabajadoras de primera línea altamente capacitadas y esenciales para la detección, el seguimiento de los pacientes, la educación, la comunicación y la participación comunitaria.
El artículo describe cómo estas capacidades sitúan a las enfermeras en el centro de la preparación para el enfoque 'Una salud', con funciones que abarcan la preparación, la detección y la respuesta ante pandemias, desde la vigilancia y la notificación hasta la gestión de casos, todo ello mientras se enfrentan a un riesgo personal significativo.
Durante el brote de ébola de 2014-2016 en África Occidental, más de 28.600 personas resultaron infectadas y 11.325 fallecieron. Un análisis de la epidemia realizado por la OMS identificó 815 infecciones confirmadas y probables de ébola entre trabajadores sanitarios en Guinea, Liberia y Sierra Leona hasta marzo de 2015; de aquellos cuyo desenlace se conocía, dos tercios fallecieron.
La pericia, el conocimiento y el desempeño de las enfermeras ante tales riesgos durante brotes mortales ponen de manifiesto por qué la profesión debe estar integrada en la preparación, la vigilancia y la respuesta antes de que llegue la próxima pandemia.
Esta conexión no es tan reciente como podría parecer, señalan. El profesor Ferrinho menciona a Florence Nightingale, cuya visión y gestión de la enfermería durante los repetidos brotes de cólera durante la Guerra de Crimea priorizaron la protección de la salud individual junto con la atención al entorno hospitalario y bélico en general.
"Florence Nightingale entendía la enfermería como una labor que trascendía la atención individual al paciente y abarcaba la protección de la salud mediante la atención al saneamiento, las condiciones de vida y el medio ambiente --afirma el profesor Ferrinho--. Anticipó elementos importantes de la perspectiva sistémica que sustenta el enfoque 'Una Salud' en la actualidad".
Sin embargo, la enfermería sigue estando infrarrepresentada en la gobernanza moderna de 'Una Salud'. Las enfermeras necesitan una representación significativa en la toma de decisiones locales y globales, junto con la medicina, la veterinaria, la salud ambiental y la salud pública. Pero los sistemas fragmentados y la representación limitada están frenando su contribución.
Los autores abogan por que el enfoque 'Una Salud'se convierta en una parte más explícita de la formación en enfermería, incluyendo capacitación en enfermedades zoonóticas, salud ambiental, resistencia a los antimicrobianos, riesgos para la salud relacionados con el clima y pensamiento sistémico.
Señalan que las enfermeras ya son fundamentales para gran parte del trabajo práctico de 'Una Salud'. Otorgarles un papel más visible como educadoras y líderes que contribuyen a la formulación de políticas fortalecerá los sistemas de salud globales. No reconocerlas ni empoderarlas dejará a los sistemas de salud menos preparados y menos resilientes durante el próximo brote.
"El fortalecimiento del papel de la enfermería en el enfoque 'Una Salud' no debería simplemente añadir responsabilidades a una plantilla ya de por sí limitada, sino que debería ir acompañado de la formación, la autoridad, los recursos, la remuneración y el tiempo protegido adecuados, así como de una participación significativa, y no meramente simbólica, en la toma de decisiones", concluye el profesor Ferrinho.