Cortes, raspones y hemorragias: qué hacer (y qué no) ante una herida para evitar complicaciones

Archivo - Mujer curándose una herida y la cubre con una tirita.
Archivo - Mujer curándose una herida y la cubre con una tirita. - TEMMUZCAN/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: sábado, 23 mayo 2026 7:59

   MADRID, 23 May. (EDIZIONES) -

   Un corte en la cocina, una caída en la calle o una herida durante una actividad deportiva pueden ocurrir en cualquier momento. Saber cómo actuar en esos primeros minutos no sólo ayuda a evitar infecciones o complicaciones, sino que en algunos casos puede incluso salvar vidas.

   En cualquiera de los casos siempre es idóneo mantener la calma, limpiar correctamente la herida, controlar el sangrado, y saber cuándo acudir a Urgencias. Estas son algunas de las claves básicas de unos primeros auxilios eficaces.

   Sin embargo, muchas de las prácticas que todavía se realizan de forma habitual no son las más recomendables. El uso de agua oxigenada o de alcohol sobre las heridas, por ejemplo, puede dañar el tejido y retrasar la cicatrización. Así lo advierte Juan Carlos Miranda Domínguez, enfermero y autor del libro ‘El poder de ayudar: Manual de Primeros Auxilios’ (Oberon), quien insiste en que, en la mayor parte de las heridas leves, basta con agua, jabón, retirar la suciedad, y proteger la zona durante las primeras horas.

NO TODAS LAS HERIDAS SON IGUALES

   Ahora bien, nos advierte durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus que no todas las heridas son iguales. “Los cortes profundos, las mordeduras, las lesiones en los ojos o las heridas que no dejan de sangrar requieren actuaciones específicas y, en ocasiones, atención médica urgente. Conocer las diferencias y evitar errores frecuentes puede marcar la diferencia entre una buena recuperación y una complicación grave”, mantiene este enfermero y máster en Counseling e Intervención en Urgencias, Emergencias, y Catástrofes, así como máster en Salud Internacional por la Universidad de Málaga.

   Con ello, insiste en la importancia de ver cómo es la herida en sí, para poder tratarla de una u otra manera:

·Heridas superficiales, como erosiones, raspones y cortes pequeños: generalmente estamos limpios, entonces, en casa, habría que lavar con agua y jabón, quitar la posible suciedad, como arena o césped; después, aplicar antiséptico como la clorhexidina, y también la povidona yodada; aunque con agua y jabón retirando la suciedad y tapando las primeras 24 horas sería suficiente; y todo ello salvo que sea una herida hecha con algo con hierro o que es muy profunda y que hubiere que valorar por parte de sanitarios.

   ·Cortes profundos o con objetos incrustados: es importante no intentar sacar el objeto, ya que se podría empeorar la herida; siendo igualmente necesario aplicar presión alrededor del objeto para controlar el sangrado; así como inmovilizar la zona y buscar ayuda médica.

   ·En el caso de una herida por mordedura apuesta por lavar bien la zona con agua y con jabón, para después aplicar un antiséptico; y preguntar a un médico, ya que puede infectarse con facilidad.

·Heridas en la cabeza y en la cara: Si sangran de manera abundante se debe aplicar presión sobre la zona con cuidado; y si hay mareos o vómitos, así como pérdida de consciencia, se debe buscar ayuda de inmediato.

   ·Heridas en el ojo: no se debe tocar ni presionar el ojo, a diferencia de las ocasiones anteriores, y se debe cubrir con una gasa limpia, y buscar ayuda urgente.

PRODUCTOS QUE ESTÁN DESACONSEJADOS

   Sobre el empleo tan extendido de agua oxigenada, este enfermero avisa de que su espuma “quema todo lo que encuentra, también las células vivas”, por lo que, al final, el agua oxigenada es irritante, y quema el tejido. “No se recomienda ya para curar las heridas igual que tampoco el alcohol porque tiene más poder de hacer daño en nuestras células que de desinfectar”, insiste Juan Carlos Miranda.

   En cuanto al empleo de vendajes, este enfermero sostiene que estos suelen ser útiles para cubrir una herida, a partir de gasas o de paños limpios, de forma que si la herida sigue sangrando no se debe tirar la primera capa de gasa, y sí colocar encima otra nueva manteniendo la presión. Eso sí, pide precaución con realizar una presión excesiva que pueda comprometer la circulación de la zona; siendo importante también no retirar el vendaje si se empapa de sangre porque esto también puede aumentar el sangrado de la herida.

¿En qué momento debemos acudir a un servicio de urgencias por una herida? Preguntamos a Juan Carlos Miranda, resaltando que cuando es una herida profunda, que puede precisar que se haga alguna sutura o cura más profunda; o bien cuando hay un sangrado difícil de controlar y hay signos de que la herida está enrojecida y puede estar supurando, o bien con signos de infección.

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