Vitamina C en UCI: un análisis estudia su impacto en mortalidad, sepsis y recuperación

Archivo - Paciente de cuidados intensivos.
Archivo - Paciente de cuidados intensivos. - PEOPLEIMAGES/ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 6 julio 2026 7:31

    MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Las altas dosis de vitamina C intravenosa pueden reducir los riesgos de muerte y sepsis en pacientes traumatizados, así como acortar la estancia hospitalaria, según sugiere una revisión de la evidencia disponible realizada por el Departamento Académico de Traumatología y Ortopedia Militar de Birmingham (Reino Unido), publicada en 'BMJ Military Health'.

    Aunque sus efectos son biológicamente plausibles, especialmente dado su papel en la reparación y recuperación de los tejidos, entre otras cosas, la calidad de la evidencia disponible actualmente no es lo suficientemente buena como para recomendar el uso de vitamina C en pacientes traumatizados, afirman los investigadores.

    Un traumatismo grave desencadena una respuesta fisiológica compleja en los afectados y conlleva un alto riesgo de muerte. Además, la vitamina C, que ayuda a aumentar la presión arterial, regular la interacción vital entre la sangre y los tejidos (función endotelial) y neutralizar los radicales libres dañinos, se agota rápidamente en casos de enfermedad crítica, explican los investigadores.

   Por ello, se ha planteado la vitamina C como un tratamiento potencialmente prometedor para la recuperación de pacientes traumatizados, incluso en el contexto de la guerra en Ucrania. Sin embargo, añaden que este enfoque aún no ha sido sometido a una revisión rigurosa ni implementado formalmente.

    Con el fin de ampliar la base de evidencia, los investigadores rastrearon bases de datos de investigación en busca de estudios publicados relevantes sobre la administración intravenosa de altas dosis de vitamina C, publicados hasta finales de 2025. Se centraron en su impacto en la mortalidad dentro de los 30 días posteriores al alta hospitalaria; los sistemas de puntuación pronóstica (Apache II, SOFA); la incidencia de complicaciones, incluyendo sepsis e insuficiencia orgánica; y la duración de la estancia hospitalaria.

   De un total inicial de 108 estudios, seis, que incluyeron a 5.171 pacientes, cumplieron los criterios para la revisión sistemática. Tres estudios fueron ensayos clínicos controlados aleatorizados; tres fueron estudios observacionales.

   Los estudios incluidos reportaron una reducción significativa en la mortalidad a los 30 días, con estancias significativamente más cortas en la unidad de cuidados intensivos y en el hospital. Además, cuatro estudios mostraron tasas más bajas de sepsis en pacientes que recibieron vitamina C; dos estudios hallaron tasas más bajas de insuficiencia multiorgánica.

   En general, los hallazgos demuestran evidencia de un posible beneficio al usar dosis altas. Los investigadores señalan que la vitamina C es útil en el tratamiento de pacientes traumatizados, pero la variación en los efectos reportados sugiere que los efectos del tratamiento pueden depender del contexto en lugar de ser generalizables a todas las enfermedades críticas.

   Además, destacan varias limitaciones de sus hallazgos: concretamente, el reducido número de estudios, la mitad de los cuales eran observacionales; y las diferencias en los grupos de pacientes, la metodología, los regímenes de dosificación, las cointervenciones y la presentación de informes de resultados.

    Dado que los estudios incluidos en nuestro análisis no utilizaron monoterapia con vitamina C intravenosa, no podemos asociar nuestros resultados exclusivamente con la vitamina C. Ningún estudio investigó el momento de la administración de la vitamina C, por lo que el momento óptimo para administrarla sigue sin estar claro.

   "Estas limitaciones metodológicas restringen la capacidad de extraer conclusiones firmes sobre los protocolos de tratamiento óptimos para aprovechar los beneficios potenciales de la vitamina C y contribuyen a la baja certeza de la evidencia identificada en esta revisión", añaden.

    Pero sugieren que "incluso pequeñas reducciones en la mortalidad, la sepsis, la insuficiencia orgánica o la necesidad de cuidados intensivos podrían utilizarse para considerar su uso en los entornos operativos actuales, lo que proporcionaría una justificación clara para futuras investigaciones específicas sobre traumatismos antes de su adopción clínica".

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