Vitamina D y COVID prolongada: el inesperado resultado de uno de los mayores estudios sobre suplementos

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Infosalus
Publicado: viernes, 13 marzo 2026 7:08

   MADRID, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Los resultados de un nuevo estudio del Mass General Brigham (Estados Unidos) señalan un llamado a realizar más investigaciones sobre la conexión entre la suplementación con vitamina D y la COVID prolongada.

   En un amplio ensayo aleatorizado, investigadores del Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham) descubrieron que las dosis altas de vitamina D3 no redujeron la gravedad de la infección por COVID-19, pero podrían afectar la evolución de la COVID-19 a largo plazo. Los resultados del estudio se publican en 'The Journal of Nutrition'.

   "Ha habido un gran interés en si los suplementos de vitamina D pueden ser beneficiosos en la COVID-19, y este es uno de los ensayos aleatorizados más grandes y rigurosos sobre el tema", apunta la autora principal, la doctora JoAnn Manson, del Departamento de Medicina General Brigham de Massachusetts. "Si bien no observamos que las dosis altas de vitamina D redujeran la gravedad de la COVID-19 ni las hospitalizaciones, observamos una señal prometedora para la COVID-19 prolongada que amerita investigación adicional".

   Se ha planteado la hipótesis de que la vitamina D mejora la salud inmunitaria, pero la evidencia clínica en el contexto de la COVID-19 ha sido mixta. El ensayo clínico VIVID (Vitamina D para la COVID-19) tuvo como objetivo aportar claridad mediante la evaluación rigurosa de la suplementación con altas dosis de vitamina D3 en pacientes recién diagnosticados con COVID-19 y sus contactos domésticos.

En Estados Unidos y Mongolia, 1.747 adultos que recientemente habían dado positivo en la prueba de COVID-19 y 277 contactos domésticos fueron asignados aleatoriamente para recibir vitamina D3 diaria (9.600 UI/día durante dos días, seguida de 3200 UI/día) o placebo diario durante cuatro semanas. El ensayo en EEUU se llevó a cabo de diciembre de 2020 a septiembre de 2022, mientras que el de Mongolia se extendió de septiembre de 2021 a abril de 2022. La mediana de tiempo entre las pruebas positivas de COVID-19 de los participantes y el inicio de la suplementación con vitamina D o placebo fue de tres días.

QUÉ OCURRIÓ CON LA GRAVEDAD DE LA INFECCIÓN

   Los investigadores utilizaron la aleatorización estratificada y la ponderación estadística para garantizar que los factores que pueden afectar los resultados de la COVID-19 (incluidos la edad, el sexo, el índice de masa corporal, la raza/etnia y el estado de vacunación contra la COVID-19) estuvieran equilibrados entre los dos grupos.

   La tasa de utilización de servicios de salud (incluyendo hospitalizaciones, consultas clínicas presenciales o virtuales y visitas a urgencias) o de fallecimiento no difirió entre los grupos que recibieron vitamina D y placebo durante un período de cuatro semanas. De igual manera, no se observaron diferencias significativas en la gravedad de los síntomas. Tomar vitamina D en dosis altas tampoco redujo la tasa de contagio de COVID-19 en contactos domésticos.

   Sin embargo, un análisis de los participantes que siguieron el régimen de vitamina D mostró una menor probabilidad de experimentar síntomas prolongados de COVID-19 a las ocho semanas que quienes tomaron pastillas placebo. En el grupo de vitamina D, el 21% reportó al menos un síntoma persistente, en comparación con el 25% en el grupo placebo, una diferencia con una significación estadística marginal.

   "La COVID persistente, que puede incluir síntomas de fatiga, dificultad para respirar, confusión mental, otros problemas cognitivos y más, sigue afectando significativamente la vida de las personas", finaliza Manson. "Esperamos realizar más investigaciones en poblaciones más amplias para determinar si la suplementación con vitamina D a largo plazo reduce los riesgos y la gravedad de la COVID persistente".

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